LOS ATENTADOS del 11 de marzo en Madrid fueron obra "exclusiva" del terrorismo islamista radical "sin relación alguna con ETA", afirmó el ayer José Luis Rodríguez Zapatero, primer jefe de gobierno en la historia española que comparece ante una comisión parlamentaria investigadora.
"La autoría, preparación y responsabilidad de los atentados del 11 de marzo corresponden en exclusividad al terrorismo internacional de tipo islamista radical", afirmó Zapatero, al comparecer ante la comisión legislativa que investiga los ataques en Madrid.
El gobernante socialista español acusó al gobierno de su predecesor conservador, José María Aznar, de haber perpetrado un "engaño masivo" de la ciudadanía en las 72 horas posteriores sobre los autores de los ataques.
"No hay ni un solo elemento en favor de que pueda ser la banda terrorista ETA", sostuvo Zapatero basándose en la tarea que hasta ahora han llevado adelante la justicia, la policía, las autoridades penitenciarias y los servicios de inteligencia españoles.
La primera parte de la comparecencia de Rodríguez Zapatero, duró seis horas, cuatro de las cuales correspondieron al interrogatorio del portavoz del opositor Partido Popular (PP, derecha).
Zapatero sostuvo que desde la tarde del jueves 11 de marzo había "sólo una línea de investigación", el terrorismo islamista, y "todo lo que se indicó posteriormente fue un engaño masivo", en respuesta al portavoz del PP, Eduardo Zaplana, cuyo partido gobernaba en el momento de los ataques de Atocha.
"Esta es la verdad de los hechos, no la verdad de una opinión", sentenció el jefe del gobierno español ante la comisión, que el 29 de noviembre pasado escuchó al ex presidente del gobierno, el conservador José María Aznar.
En las 72 horas entre los atentados y los comicios, el gobierno de Aznar insistió en que la pista privilegiada sobre la autoría de los ataques era la organización separatista armada vasca ETA.
La comisión legislativa investigadora fue creada para esclarecer lo ocurrido entre el 11 y el 14 de marzo, pues, el gobierno de Aznar insistió en que la pista privilegiada era ETA y no el terrorismo islamista.