El expresidente hondureño Manuel Zelaya dijo que el 2012 será el año para iniciar “el diálogo pro constituyente” en su país, “que le dé vigencia al respeto de los derechos humanos”.
El próximo año, también será el de la democracia interna, indicó Zelaya en una carta a los hondureños con ocasión de la Navidad, la primera que pasa en su casa en Tegucigalpa, tras el golpe de Estado del 28 de junio de 2009, cuando promovía una consulta popular para reformar la Constitución, contraviniendo la ley.
Una constituyente como la que exige el Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP), cuyo coordinador general es Zelaya, también supone contraponerse “al imperio de la violencia que mata a inocentes todos los días, haciendo imperar el terror y alejando las posibilidades de alcanzar el desarrollo”, añade la misiva.
La crisis del país, según el expresidente, “no se podrá resolver hasta que el Gobierno de Porfirio Lobo sea consciente de la impostergable necesidad de convocar al gran diálogo nacional pro constituyente como la vía alternativa para recuperar la confianza perdida en la política y en el Estado de derecho”.
“Estamos convencidos de que ninguna solución a la crisis actual es posible sin la voluntad del gobierno de dialogar de inmediato con todos los sectores del país, invitación que nosotros ratificamos al finalizar este año”. Zelaya es líder del partido Libertad y Refundación en el que han surgido cinco corrientes internas que irán a elecciones.