Los simpatizantes del derrocado presidente Manuel Zelaya desconocieron ayer el gobierno de Porfirio Lobo por supuestamente seguir los dictados de Washington y anunciaron su disposición de instalar una constituyente para lograr el poder en Honduras.
“Honduras ha cambiado para siempre por el golpe de Estado (de junio de 2009). Nuestro pueblo, hoy alzado contra la dictadura del enemigo oligárquico e imperialista, se ha convertido en un gigante de la dignidad”, dijo en un comunicado el líder del Frente Nacional de Resistencia, Juan Barahona.
Indicó que “peleamos por una patria libre de injerencias externas, sin bases militares que sirvan para dañar a nuestros hermanos centroamericanos.