El presidente de Zimbabwe, Robert Mugabe, declaró un "estado de desastre" ante la falta de alimentos en el país africano y decretó la confiscación de las fincas de los blancos, en medio de una crisis que amenaza con desatar una hambruna.
Esta es la más clara admisión de Mugabe sobre la gravedad de la crisis por la falta de alimentos debido a la sequía, tras meses de advertencias realizadas por agencias humanitarias nacionales y extranjeras.