MUSEO**La recuperación ayer de las casi 300 piezas arqueológicas de arte precolombino que fueran hurtadas del Museo Antropológico Reina Torres de Araúz es una buena muestra de lo que pueden lograr nuestras autoridades cuando combinan suficiente entrega al trabajo, con motivación, respaldo superior y orgullo profesional. La Dirección de Investigación e Información Policial (DIIP) merece todo el reconocimiento ciudadano por este éxito.
CÁRCEL**Sólo resta poner tras las rejas a los autores, sobre todo a los peces gordos. Esperamos que, en esa tarea, se haga a un lado a los padrinos, que nunca faltan, y que, en especial, el Ministerio Público y el Organo Judicial aprovechen esta oportunidad para demostrar ante la faz del país que, en Panamá, sí es posible meter en cintura a la corrupción y acabar con la impunidad, administrando justicia sin interferencias. Por nuestra parte, queremos transparencia a lo largo del proceso.
LECCIONES**La traumática experiencia sirve para concluir que debe privarse al INAC de la función de salvaguardar el patrimonio cultural de la República, camisa que le queda grande. Sugerimos que a esa tarea se incorporen otros entes, tales como el Banco Nacional para la custodia de tesoros arqueológicos y al MEF en la administración de los museos. Trabajen con réplicas y dejen los originales en bóvedas inexpugnables. Fuera de eso, hay que elevar las penas.