"Nació para el cielo"


JUAN PABLO II, fue primer Papa eslavo de la Iglesia Católica y activo protagonista de los acontecimientos que marcaron la historia del siglo XX. Tuvo uno de los más largos pontificados de la historia.
El ocaso del "Papa peregrino", como lo habían bautizado los católicos del mundo, fue oscurecido por los efectos devastadores de sus enfermedades.
L PAPA JUAN PABLO II partió ayer a las 9:37 p.m. (hora de Roma) tras una larga agonía, en la cual lo acompañaron millones de personas, sin distinción de religión, ya que debido a su carisma y a la relevación de su pontificado se ganó la admiración y el respeto de todos.
Fieles católicos acudieron a muchas iglesias para orar por quien ha sido su líder espiritual desde 1978. Decenas de miles de feligreses se reunieron en la Plaza de San Pedro; mientras que en toda América Latina, donde viven casi la mitad de los católicos, la gente sollozaba y rezaba ante la muerte de Juan Pablo II. Lo mismo ocurrió en los demás continentes.
Con 528 millones de católicos, casi la mitad de los 1,100 millones que hay en el mundo, América Latina posee 21 cardenales electores y cuatro "papables".
Sin duda, "Cristo abrió las puertas al Papa y la virgen María, a la que Karol Wajtyla profesó una gran devoción, lo recibió con los brazos abiertos", afirmó monseñor Angelo Comastri, vicario del Papa para la Ciudad del Vaticano.
El cardenal camarlengo Eduardo Martínez Somalo, de España, fue el encargado de verificar que el Papa murió y de retirarle del dedo el "Anillo del Pescador", símbolo del poder pontificio, señal de que el reinado concluyó.
El anillo fue inmediatamente destruido para evitar cualquier eventual falsificación de documentos pontificios. Este es uno de los pasos más significativos tras la muerte de un Pontífice.
En los primeros siglos, para saber si el Papa se estaba muriendo el médico aproximaba a sus labios una vela encendida. Si la llama se movía significaba que aún conservaba un hálito de vida. La operación se realizaba varias veces hasta que la llama permanecía inmóvil.
Actualmente las técnicas cambiaron y lo que se hizo fue determinar la defunción con los métodos habituales.
Una vez que el médico confirmó la defunción del Papa, el prefecto de la casa pontificia anunció oficialmente la muerte: El Papa a muerto.
Todos los presentes se arrodillaron y comenzaron los primeros responsos. Después, por orden jerárquico se acercaron al cadáver, y besaron la mano de Juan Pablo II.
Inmediatamente comenzó el turno de vela por parte de los canónigos penitenciarios. Se encendieron cuatro cirios a los pies de su cama y se colocaron un acetre con agua bendita y el hisopo con agua bendita junto al lecho mortuorio para los responsos de los prelados visitantes.
El cardenal camarlengo, que vestía de violeta (color de luto) y que es durante la sede vacante la más alta autoridad de la Iglesia, entró en la habitación escoltado por un destacamento de la Guardia Suiza con alabardas, símbolo de la nueva autoridad, para asegurarse oficialmente de la muerte del Pontífice.
En presencia del maestro de ceremonia y de los prelados de la casa pontificia, el camarlengo se acercó a la cama, retiró el pañuelo que cubría el rostro de Juan Pablo II e inclinándose hacia el difunto llama tres veces al Papa por su nombre de pila: Karol. Golpeó su frente con un pequeño martillo de plata y mango de marfil.
Después de verificar Martínez Somalo dijo: " vere papa mortuus est" (de verdad el Papa está muerto).
Millones de personas de todo el mundo fueron testigos del redoblar de las campanas de la basílica de San Pedro, anunciando la muerte del "Papa Viajero".
Una vez embalsamado se le revistió con una sotana blanca y fue llevado a la Capilla Sixtina escoltado por prelados con cirios y cardenales.
Fue colocado debajo del Juicio Final, donde los fieles le rinden el último tributo al "Peregrino de la Paz".


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191386
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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