Quince jóvenes del Centro de Cumplimiento de Menores testificaron sobre el incidente registrado el pasado 9 de enero, en el que murieron quemados cinco de sus compañeros.
La mayoría declaró que los policías usaron bombas lacrimógenas y les dispararon perdigones.
La diligencia será suspendida hasta el próximo lunes, cuando continuará la comparecencia de los demás testigos.