Hay quienes afirman que el romanticismo está en decadencia y puede ser que en comparación con tiempos pasados sea una triste realidad. El cortejo que se dio entre nuestros abuelos, era digno de llevar a la pantalla grande. Flores, versos, pañuelos, serenatas y detalles varios, dejaban plasmado el amor existente en la pareja.
Actualmente, el hombre muy dado a los halagos, complaciente y tierno, es considerado un "tonto", a la antigua o fuera de tiempo, calificativos que frente a la señorita que pretende no le son favorecedores.
¿Qué ha pasado con el romanticismo? es la pregunta obligante. Para conocer algunas opiniones, conversamos con personas con nada, poco y mucha experiencia en el campo del amor. He aquí los resultados de nuestra investigación.
De 18 a 25 años
Según Eric Gabriel Montero, quien recién finalizó estudios secundarios, el romanticismo está dentro de cada persona. "No es necesario hacer tanta bulla para que los demás digan que eres un romántico. Es es un asunto de la pareja", dice.
Para Roberto Barrios de 22 años y quien actualmente se desempeña como mensajero, el romanticismo no tiene gran importancia. "Las muchachas se dan cuenta cuando se les quiere de verdad o cuando son sólo un pasatiempo. Para qué perder el tiempo en frivolidades; hay que ser realista e ir al grano", enfatiza con mucha seguridad.
Sin embargo, para Juan Bautista Garrido, de 25 años y estudiante universitario, los detalles marcan la diferencia entre un gesto de cariño y la manera de comportarnos usualmente. "Lo que ocurre es que a muchos muchachos no les gusta demostrar muy abiertamente sus sentimienmto", comenta Juan Bautista.
Irene Smith es una joven que se considera "romántica empedernida", pero que asegura que a sus 23 años, su forma de ser le ha traido consecuencias muy tristes. "Los hombres no agradecen los gestos y detalles, para ellos, -según mi experiencia-, son cosas pasadas de tiempo. Son cursilerías".
De 26 a 40 años
Supestamente algo maduritos y con un criterio formado. En cuanto al romanticismo un poco apáticos. he aquí sus comentarios:
"Pienso que el romanticismo es utópico. Cuando dos personas se enamoran, habla el corazón; lo material y los esfuerzos que se hagan para ganarse el cariño de la pareja, están fuera de la jugada" expresa Yadira Ayala de 28 años.
No obstante, para Gina Chavarría, el romanticismo le da sentido a su relación. "No podría estar con una de esas personas que ven ridículos los esfuerzos que hace su pareja para halagarle y hacerle sentir querido", dice Chavarría, añadiendo que "hay que revivir aquellos tiempos en donde el amor y el romanticismo eran características de toda relación".
Para nuestra entrevistada, la edad no tiene nada que ver. "A mis 31 años, trato de inyectarle bastante romanticismo a mi noviezgo", enfatiza.
Antonio García, considera que los detalles los deben tener las mujeres hacia los hombres. "Las mujeres no deben empalagar. Siempre confunden las cosas, creen que cuando tienen novios hay que estar encima de ellos y llenándolos de peluchitos tontos que solamente le gustan a los niños", afirma.
Por su parte, asegura que una relación se hace sólida cuando las dos partes están interesadas en mantenerla. "Los detalles, regalitos y demás, no son necesarios".
40 años y más
Para la gente de estas generaciones la situación se ve dese otra perspectiva. Sus comentarios son directos y en defensa cerrada al romanticismo.
Benito Góndola, a sus 71 años, piensa que "el romanticismo mueve al mundo. Está ligado con el amor. ¿Qué sería de nosotros como seres humanos, sino tuviésemos amor", pregunta con insistencia.
"Quienes creen que el romanticismo morirá, les digo que el mundo se acaba para quien muere, no para quien vive", dice enfaticamente.
Elvia Carrasco de 89 años, recuerda con mucha nostalgia los tiempos en que se enamoró. "Fue la época más hermosa de toda mi vida. Los hombres se comportaban como verdaderos caballeros y con sus halagos, detalles y demás, nos hacían su reina".
Nuestra fuente está decepcionada del giro que en materia de amor vive nuestra sociedad. "Las parejas hoy día piensan solamente en sexo, el romanticismo no lo conocen", dice Elvia.
"Para algunos, el romanticismo es una etapa de la adolescencia, para otros es todo", asegura Carlos Fábrega, quien a los 54 años de edad y 33 de matrimonio, afirma que siempre entre su esposa y él, el romanticismo ha estado vigente.
"Los dos hemos hecho todo lo posible por mantener la relación como en los tiempos en que nos enamoramos. Eso se lo hemos inculcado a nuestros dos hijos", dice el entrevistado.
Como hemos visto, cuando de romanticismo se habla, las opiniones son encontradas. Es un tema obsoleto para unos y vital para otros. Usted qué piensa.