A pesar que cerca de la provincia de Bocas del Toro se encuentran tres de las principales hidroeléctricas del país, el servicio eléctrico que recibe es uno de los más costosos en Centroamérica.
En parte esta situación es el resultado de la falta de un sistema eficaz de distribución de energía en la provincia, por lo cual el Gobierno durante este año invertirá casi cuatro millones de balboas para lograr la interconexión eléctrica con Costa Rica y para la construcción de la planta potabilizadora de Almirante.
Estos proyectos fueron anunciados por el presidente Martín Torrijos y el director del Fondo de Inversión Social (FIS), entidad que aportará los casi B/.4 millones para la realización de las obras.
Al respecto el director del FIS, José Porta, señaló que las negociaciones con Costa Rica, para la interconexión eléctrica se encuentran en su etapa final y se espera que en un mes el proyecto sea licitado.
Igualmente señaló que los trabajos para la construcción de la planta en Almirante avanzan a buen ritmo, así como la reconstrucción del acueducto y las 40 escuelas que fueron afectadas por las pasadas inundaciones en el mes de enero.
Bocas del Toro es una de las provincias que ha experimentado más auge en materia económica en los últimos años, pero los empresarios radicados allí se quejan del alto costo de la energía eléctrica.
De quebrar esta cooperativa unos 2,800 trabajadores jefes de familia quedarían sin sustento lo que traería un costo social para un área productiva.
La situación puede tornarse aún más insostenible para quienes dependen de esta cooperativa, dado que nuevos factores podrían incidir en la producción de banano en la región.
Por un lado el aumento del combustible ha elevado el precio de la caja de banano en 0.40 centésimos, lo que le impide competir.
Y por otro está el peligro latente de la Sigatoka y los fenómenos naturales que en los últimos años han arrasado con hectáreas de la fruta.
Las pérdidas sufridas por los productores de banano de Puerto Armuelles, por la "Sigatoka Negra" en el 2003 se estimaron en $4.1 millones.
La meta de exportación a seis meses en el 2003 era de 3 millones 751 mil cajas, y sólo se colocaron en el mercado 2 millones 237 mil cajas de fruta.
Lo que indica que en esta oportunidad se dejó de enviar cerca de 1 millón 514 mil cajas de fruta por la plaga.