Desde hace un año permanecen en la morgue judicial de Ancón 16 osamentas y 28 cadáveres, algunos sin ser reconocidos y otros cuyos familiares no los han reclamado.
La acumulación de estos cuerpos llega a rebasar la capacidad de las instalaciones, toda vez que el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses (IMELCF) se ha quedado sin espacios para realizar los entierros de solemnidad a estos restos en el cementerio municipal de Utivé, corregimiento de Pacora, porque el camposanto no tiene capacidad.
El último entierro que el instituto efectuó en el cementerio de Utivé fue en agosto de 2014.
Humberto Mas, director del IMELCF, dijo que por lo general son personas que por estar involucrados en crímenes o sicariatos, nadie quiere identificarlos porque se buscan problemas, otros son indigentes, pero por representar una carga económica, sus familias los dejan en la morgue.
Al respecto, El Municipio de Panamá informó a este diario que han sostenido reuniones con el IMELCF para buscarle una solución a ese problema.