El procurador general de la Nación, José Antonio Sossa, aseguró que algunos abogados litigantes no proceden con lealtad y buena fe, y actúan con temeridad al exponer sus pretensiones con demasía de excepciones, incidentes y recursos que la ley provee.
Sossa, quien realizó las críticas en la inauguración del Séptimo Congreso de Procuradores, Fiscales y Personeros, sostuvo que el Ministerio Público está obligado a investigar lo favorable como lo desfavorable al encausado y a respetar sus derechos.
Agregó que en consecuencia no podemos negarnos a responder sus peticiones, alegatos ni a resolver sobre aquellas pruebas que solicite para su defensa a través de sus apoderados.
No obstante, sostuvo que el abogado litigante como parte en el proceso debe colaborar y contribuir con su propio esfuerzo a la consecución y ejecución de un proceso justo, transparente y expedito, obrando dentro de éste con lealtad y buena fe, sin usar pretensiones temerarias e incidentes y recursos dilatorios.
Sostuvo que lo malo, puede que el Ministerio Público en la persona de sus agentes emita una vista fiscal solicitando el llamamiento a juicio o el sobreseimiento, si antes no investiga e instruye el sumario correspondiente.
A la vez detalló que el actual presupuesto del Ministerio Público sólo alcanza para solventar el 75 por ciento de las necesidades de la institución y que el restante 25 por ciento sólo puede ser compensado con la eficiencia de sus funcionarios.
En tanto, indicó que con este propósito se ha dado capacitación a unos 4,000 funcionarios a través de congresos, jornadas y otras formas de entrenamiento para aumentar el nivel de eficiencia en el manejo de los procesos.