Un tribunal compuesto por seis mujeres y un hombre dio un veredicto absolutorio a favor de José Isabel Avila Bernal, sindicado por el homicidio del exmilitar Osvaldo Simeón Garrido, quien previamente le había disparado con una ametralladora durante una reunión política.
Los hechos se suscitaron cuando en el año 1984, Simeón Garrido, quien fungió como escolta del excoronel Nivaldo Madriñán, efectuó una serie de disparos contra una reunión política, en la que se encontraba Bernal, quien resultó herido.
A raíz de este incidente Bernal dijo públicamente que se vengaría del ataque sufrido.
Posteriormente en el año de 1998, Bernal logra observar al exmilitar Garrido conversando con un grupo de personas en la calle Sergio González Ruiz, en La Villa de Los Santos, y acto seguido descendió de su vehículo, le propinó dos disparos con arma de fuego y luego lo atropelló en dos ocasiones con su auto.
Durante la audiencia, la fiscal Nedelka Díaz solicitó la pena máxima para el imputado bajo el argumento que éste había actuado de manera premeditada, pero el jurado de conciencia no acogió la solicitud de la funcionaria de instrucción.
La fiscal aseguró que el sindicado había actuado motivado por la venganza, ya que luego de ser herido por Garrido públicamente manifestó que mataría a su atacante. Durante la instrucción sumarial se tomó declaración a varios de los testigos involucrados en los hechos.
En tanto, el abogado defensor César Guardia argumentó que su cliente había actuado por temor y en defensa propia, ya que Garrido lo había atacado con un arma de fuego previamente sin que mediara ninguna causa justificada.
Según Guardia, la actitud asumida por su cliente fue motivada por el ataque ejecutado por Garrido y que la decisión del jurado de conciencia fue acertada, ya que su cliente actuó por temor a sufrir una nueva agresión.
Bernal estuvo detenido por espacio de tres años, antes que el tribunal determinara su encausamiento penal y fijara la fecha de audiencia.