Hoy el panorama es más sosegado y se reconocen avances acerca del refugio. Ello se debe, de acuerdo con Gonzalo Vargas Llosa, director de la oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) en el país, al diálogo que ahora existe entre las autoridades y las organización.
Un objetivo de ACNUR para el 2005 es que se logre el otorgamiento de visas de inmigrante a los refugiados colombianos que llevan más de 6 años viviendo en Darién bajo el Régimen de Protección Temporal, que no les permite moverse libremente o trabajar por su propio sustento. Muchos tienen parejas e hijos panameños.
En opinión del director de ACNUR en Panamá, se debe revisar y mejorar el Decreto Ejecutivo N° 23 de 1998, que rige el tema del refugio. Ellos tiene propuestas concretas para compartir con el nuevo gobierno que hasta el momento ha sido muy colaborador.
Según Vargas Llosa, cada vez es menor el número de ciudadanos de Colombia que huyen de la violencia a Darién. Sin embargo, la cantidad de quienes emigran a la ciudad capital aumenta progresivamente.
En Panamá viven unos 1,100 refugiados colombianos. En Ecuador la cifra es de 20 mil personas.
El difícil acceso a la provincia de Darién pudo ser lo que impidió un éxodo masivo de refugiados.