Los remolcadores Coclé y Colón, cuyo costo superó los diez millones de balboas, pasaron ayer a formar parte oficial de la flota de remolcadores de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP). Le correspondió a la presidenta de la República, Mireya Moscoso, el bautizo del remolcador Colón, y a la líder de los pasacables, Mariela Del Cid, el del Coclé, mientras que la bendición estuvo a cargo de los obispos, José María Ariz y Laureno Crestar Durán.
Durante el acto, la gobernante reiteró su "orgullo y complacencia" por la forma como se administra el Canal, porque ha mejorado los estándares de eficiencia, seguridad y rentabilidad para beneficio del comercio internacional.
"No faltaron quienes auguraban nuestra incapacidad para enfrentar el reto y el fracaso de esta gestión, pero más que mil palabras aquí están las pruebas de la eficiencia y responsabilidad", subrayó Moscoso.
Por su parte, el administrador del Canal, Alberto Alemán Zubieta, informó que los nuevos remolcadores pasan a formar parte de un total de 22 que existirán para el 2002 como parte del programa de modernización de la vía.
Agregó que ambos con 4,400 caballos de potencia, o sea 32% más fuerza que los existentes y con un novedoso sistema de propulsión popa, cumplen con los márgenes de seguridad exigidos por los organismos internacionales. Los remolcadores fueron comprados a la compañía canadiense Irving Shipbuilding, a un costo de B/. 10,626,595.
Estos constituyen equipos flotantes que asisten a los buques durante su travesía por el Canal, principalmente en las entradas y salidas de las esclusas, y en el Corte Culebra. En la actualidad, la flota de remolcadores de la ACP son 20, y la meta es contar con 24 unidades el próximo año fiscal.
Según las especificaciones, estos equipos tienen mayor maniobralidad, excelente capacidad para reducir la inercia de los buques, menor calado en comparación a Voith Schneider Propulsion (VSP), precio competitivo, menor consumo de combustible y menor costo de mantenimiento.