Los representantes de los 63 países que conforman la Conferencia Internacional para el Control de Drogas (IDEC) se comprometieron a redoblar esfuerzos para detener la desviación de precursores químicos para la elaboración de estupefacientes.
Durante la XXI Conferencia Internacional para el Control de Drogas, los delegados trataron temas como la relación entre los narcóticos y el terrorismo. También se discutió el uso de técnicas como el trueque de armas por drogas por parte de los delincuentes.
Además se abordó el incremento de los decomisos de la droga conocida como éxtasis, estupefaciente totalmente sintético, que se presume se está produciendo en algunos países latinoamericanos, debido a la disminución de las incautaciones provenientes de Europa. Se discutieron las nuevas técnicas utilizadas por los traficantes de drogas para el lavado de dinero proveniente de esta actividad ilícita.
En la clausura, el director de la Policía, Carlos Barés, aseguró que se requiere una coordinación efectiva para combatir la delincuencia organizada, especialmente en lo referente al tráfico de armas y desviación de químicos para la elaboración de drogas.
Sostuvo que en el evento se afinaron mecanismos y se han acordado otros que de seguro conducirán a nuevos éxitos contra el narcotráfico. Alegó que se vive una época muy compleja en materia de seguridad, cuando los delincuentes logran camuflar sus acciones entre el amplio ropaje de actividades diversas, cuya imagen se puede confundir fácilmente con operaciones lícitas.
A la vez, el administrador de la DEA, Robert E. Brown, pidió la elaboración de una serie de legislaciones transnacionales para poder enfrentar el creciente poder de los cárteles dedicados al tráfico de droga.