UN ACUERDO para construir el primer Centro de Conservación de Anfibios de Latinoamérica, a fin de preservar la fauna panameña fue anunciado ayer.
La medida se da ante la preocupación que tienen la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), el Zoológico de Houston y el Zoológico El Níspero ubicado en el Valle de Antón, ante la presencia de un hongo que podría extinguir a la mundialmente conocida rana dorada.
El hongo quítrido que ha aniquilado las poblaciones anfibias en el mundo, actualmente amenaza con extinguir no solo a uno de los 22 especies de anfibios endémicos en Panamá: la rana dorada, sino a otros más.
De grave calificaron los expertos esta situación, ya que podría ser el "golpe final" para la especie, pues el avance del mortal hongo empeora las cosas, al punto que podrían extinguirse.
Estudios revelan que el hongo llegó a Panamá en 1993 y se detectó en octubre de 2004 en El Copé, un área cerca del Caribe, el cual arrasó en un periodo de cuatro meses con 57 de 70 especies de ranas, sapos y salamandras, incluyendo las ranas doradas.
Allan Konstant, director de proyectos y ciencias del zoológico de Houston, señaló que se realizan una serie de investigaciones, además de recolectar fondos para hacer realidad el proyecto, cuyo objetivo es salvar la población anfibia y en especial a la rana dorada que está a punto de desaparecer.
Konstant dijo que también se pretende buscar fondos económicos de los zoológicos de Estados Unidos y de la empresa privada.
El centro de investigación se inició a construir en agosto del año pasado en el área del Valle de Antón, cuya primera fase de los trabajos alcanza los 40 mil dólares.
Investigadores señalan que de no construirse lo más pronto el proyecto, el hongo podría ganar la batalla sobre las poblaciones de anfibios, al punto que puede desplazarse a una velocidad increíble, al menos así lo manifestó Eduardo Griffi, investigador en anfibios del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales.
Griffi indicó que la tasa de movimiento del mortal hongo era de aproximadamente 28 kilómetros al año por la Cordillera Central. Se presume que aves o insectos que emigran de un sitio a otro a través de la cordillera, pudieron movilizar el hongo de forma veloz.
Acuerdo busca salvar a la rana dorada
Se presume que el hongo se originó en Costa Rica, propagándose al resto de América, Europa y Australia.