Las autoridades judiciales de Panamá formularon cargos a dos panameños por la supuesta comisión del delito de secuestro de dos ciudadanos asiáticos con la idea de pedir un rescate de 500,000 dólares.
Los dos sujetos, no identificados, fueron acusados por el delito de secuestro por el fiscal segundo contra el Crimen Organizado del Ministerio Público (MP), Javier Caraballo, durante una audiencia celebrada bajo el Sistema Penal Acusatorio (SPA).
La audiencia fue presidida por la jueza de Garantías Ariacni Mora, y además de Caraballo participaron los abogados de la Defensa Pública, María Victoria González y Carlos Hernández.
En la comparecencia se sometió al control de la legalidad más de una decena de diligencias de incautación de datos, incluyendo la legalización de la aprehensión, formulación de la imputación y la imposición de medidas cautelares a los dos sujetos de 25 y 40 años de edad, supuestamente vinculados al secuestro de los dos asiáticos.
Las diligencias incluían líneas telefónicas, e imágenes de vídeo-vigilancia de ciertos locales comerciales; así como una operación encubierta de entrega vigilada de dinero.
Se decretó ilegal la practicada al Facebook de los presuntos secuestradores al concordar la jueza con la defensa en el sentido de que "se violentó el derecho a la intimidad por cuanto se tenía una persona indiciada a la que no se le designó un Defensor Público, tal como ordena la ley".
La jueza de Garantías decretó la detención provisional de uno de los imputados y al otro le aplicó la medida cautelar de acudir dos días de cada semana ante la autoridad competente y el impedimento de salida del país. Fijó además el plazo de 4 meses para la conclusión de la investigación.
Según los hechos narrados por el fiscal Caraballo, las víctimas fueron engañadas por uno de los implicados que se hizo pasar por un comerciante árabe que les ofreció mercancía de línea blanca, y al acudir al encuentro con este sujeto fueron privados de su libertad en el área de Albrook, en las orillas del Canal de Panamá.