La gerente general de la empresa de transporte Panamá David Frontera (PADAFRONT), Carmen de Romero, denunció que la Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT) se niega a dar una respuesta al problema que enfrentan actualmente por la decisión de retirar los permisos fuera de ruta para los buses que apoyan a la empresa en la prestación del servicio.
Romero denunció que a pesar de que existe una resolución de la Corte Suprema de Justicia, que reconoce la legalidad de la empresa PADAFRONT y su legítimo derecho de propiedad sobre 17 certificados de operación de la ruta, el Tránsito no ha respondido para que esta empresa comience a operar y hacer los trámites con las instituciones bancarias para adquirir las unidades para prestar el servicio.
Romero denunció que la ATTT no quiere cumplir con la decisión de la Corte Suprema de Justicia y normalizar la situación de la empresa y explicó que la directora de Asesoría Legal del Tránsito, Katiana Vásquez, le respondió que tenía más de dos años que no conocía del caso. Sin embargo, la denunciante mostró un memorándum firmado por Vásquez dirigido al director de Tránsito de Chiriquí, Mario Barría, informándole que PADAFRONT no está registrada como empresa autorizada por la ATTT para brindar el servicio de transporte de pasajeros en la provincia de Chiriquí.
Romero alertó que "alguien está tratando de enredar" al actual director de la ATTT, Pablo Quintero Luna, en este caso, por lo que le solicitó que se informe de este problema. Señaló que esta situación pone en peligro la continuidad de la empresa de transporte y de 120 cabezas de familia que laboran como conductores, ayudantes, azafatas, administrativos y otros.
Denunció que el director de Tránsito de Chiriquí utilizó a un funcionario del Ministerio de Obras Públicas (MOP), lo disfrazó de Policía de Tránsito y procedió a retirar los permisos de fuera de ruta otorgados a unos buses de Colón que estaban prestados a PADAFRONT para que siguiera brindando el servicio.
Al día siguiente el mismo funcionario en compañía de verdaderas unidades de Tránsito hizo otro operativo para pedir los permisos de fuera de ruta y lógicamente como ya se los habían retirado el día anterior, entonces procedían a imponerles boletas de hasta 500.00 balboas. La empresa sigue funcionando porque la Junta Directiva interpuso un amparo de garantías contra el operativo realizado por el Tránsito de Chiriquí, pero aspiran a que este problema se solucione de manera definitiva.
Este litigio se remonta a 1995, cuando la entonces Dirección Nacional de Tránsito expide certificados a la empresa Panamá Frontera (PANAFRONT) que cubría la ruta de Panamá a la frontera, pero ante la queja de la empresa Panamá David, por cuestiones de piquera, la empresa cambia su nombre a PADAFRONT.
Romero señala que este cambio de nombre se realizó con la autorización de la ATTT, pero cuando Carlos Harris asume la administración de la entidad, decide anular los cupos otorgados a PADAFRONT y traspasarlos a PANAFROT, empresa que no existe.
Romero argumentó que sin que los accionistas tuviera conocimiento de lo que estaba sucediendo, la ATTT bajo la dirección de Harris, comunicó a Bancolat la decisión de cancelar los certificados de PADAFRONT, lo que provocó que la institución financiera retirara los buses de la empresa luego que habían pagado casi dos millones de balboas en concepto de letras y estando al día en sus pagos.