La administración de la Caja de Seguro Social dilata o entrega información incorrecta sobre la situación financiera de la institución, lo que impide que se avance el Diálogo Nacional por la CSS, advirtió el presidente de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (APEDE), John Bennet.
De acuerdo con Bennet, la demora en el diálogo se debe a que la Caja está evitando enviarle la información que requiere la mesa de Invalidez, Vejez y Muerte para efectuar los cálculos de las posibles soluciones.
Sostuvo que esta queja fue hecha por los propios participantes del diálogo y que la misma fue puesta en conocimiento de los directivos del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), que es el coordinador de este esfuerzo.
Las declaraciones del empresario se dan a raíz de los señalamientos del director de Planificación de la CSS, Even Chi Pardo, de que una causa de la crisis económica de la entidad es la disminución del pago de las cuotas obrero-patronal.
Bennet señaló que cuando se habla de una “evasión de patronos” por una cifra de 70%, obviamente que se estarán refiriendo a patronos del sector informal, pues ello no ocurre en la economía formal.
“Si fuese así, ya la Caja les habría caído encima y si no, entonces serían unos incapaces, pues tienen los mecanismos coactivos para ejercer su función. De hecho, la verdadera deuda del sector empresarial con la Caja es como de dos millones solamente”, acotó.
Detalló que el resto son deudas de empresas que colapsaron o con las cuales existe arreglo de pago.
“Las evasiones se dan cuando el producto no es apetecible, por lo que obligar a los panameños a pagar por un servicio que no es sino una estafa y que de solidario tiene muy poco, obviamente que va a producir evasión, y eso no lo cambiarán jamás”, recalcó.
Afirmó que se sigue sin poner el dedo en la úlcera, que es el fracaso del sistema de seguridad social en todo el mundo puesto que el “mal está en su concepción”.
“Nuestra Caja no es más que una enorme palanca política, y mientras siga siendo eso, jamás será un instrumento de seguridad social”, sentenció.
Argumentó que “los políticos se la pasan malversando los fondos y nombrando a pésimos administradores o si no, haciéndole la vida imposible a los pocos buenos que pasaron por allí.