El proselitismo político con miras a las elecciones de 2009 está en marcha, y el ansia por ganar electorado podría deslizar al país por una pendiente populista, inflacionaria económicamente y cada vez más polarizada políticamente.
Este fenómeno ha puesto en riesgo el debate y aprobación de leyes en distintas materias, vitales para el desenvolvimiento del país en lo económico, político y social. Entre ellas, la modernización del transporte, salud, seguridad ciudadana y el desempleo.
De seguir así, el país perdería prácticamente 19 meses en campaña electoral. En otras experiencias de democracia consolidada, la campaña dura solo 3 meses y se prohíbe hacer proselitismo antes de tiempo.
Hasta el momento, se mencionan con insistencia para ocupar la silla presidencial a diez figuras políticas con "alto perfil", repartidas entre los cinco partidos de oposición y el PRD.