¿HA notado usted en los últimos meses la ausencia de uniformados en las casetas de vigilancia de la Policía Nacional del área metropolitana e incluso, la eliminación de algunas de estas garitas?
Esta es la nueva política del director de la Policía, Rolando Mirones, según dio a conocer el departamento de Relaciones Públicas de la institución.
Con Mirones, pese a reiterados intentos del Panamá América por entrevistarlo, no fue posible conversar; sin embargo, se informó que desde que asumió el cargo como séptimo director civil de la Policía Nacional (PN) el 5 de septiembre del 2005, se han realizado varios estudios que han determinado la viabilidad de estos puestos de vigilancia policial.
Estos estudios demostraron que muchas de estas garitas no cumplían con la función que debían y que consistía en brindar seguridad a los ciudadanos.
La decisión adoptada por Mirones consiste básicamente en desmantelar los puestos y reemplazarlos por rondas policiales constantes, como se informó.
"Para el Director, el hecho de que un policía esté encerrado en una garita, sin movilizarse, implica dejar desprotegida a la comunidad", indicaron.
Los lineamientos de la PN señalan que el policía debe hacer rondas constantes en la calle, en bicicleta, en carro o a pie, pero ello se traduce en "movilizarse constantemente para tener más contacto con la comunidad".
En cada una de las garitas de vigilancia policial que se pretende eliminar hay un mínimo de dos policías, dependiendo de la cantidad de habitantes del lugar.
Recientes declaraciones de Mirones señalan que la institución cuenta con 15 mil unidades, lo que significa una para cada 190 personas, lo que dijo, es una "proporción aceptable".
Lo cierto es que la eliminación de los puestos no goza de la aceptación de todos.
Sectores de Parque Lefevre, Villa Cáceres y Santa María, de Bethania son algunos de los que hoy no tienen estos puestos de vigilancia.
En Parque Lefevre, justo en el semáforo, el puesto en el que solía ubicarse a una unidad policial, está vacío.
Igualmente en Santa María, hace más de un año que no se ve a un policía en la garita.
Sin embargo, los moradores desconcen las razones.
"Bautista", un joven profesional que vive en uno de los edificios hace un par de años, asegura que en las noches se observa un carro de la Policía con la sirena encendida recorriendo el barrio, pero en en el día es diferente.
"Antes por lo menos teníamos un agente mirando el área y eso nos daba seguridad, pero ahora..", dijo "Rodrigo", otro vecino del lugar, evidentemente molesto.
El morador también aprovechó para contar que hace unos meses, en un mini super que está a pocos metros de la antigua garita, se registró un robo y según los dueños del local, quienes prefieren mantener sus nombres en reserva, "el delito se hubiese evitado con la presencia de uniformados en la subestación , porque ese día no vimos ninguna ronda, como dicen".
Igual opinión tiene Víctor Flores, quien también vive allí. Rechaza la medida "porque los agentes llegan solamente cuando se les llama".
Flores agrega que los puestos no se deben eliminar porque la Policía Nacional no cuenta con los mecanismos apropiados para brindar seguridad y no dispone del presupuesto para equipar a los policías para que hagan más rondas policiales.
Precisamente Panamá América intentó resolver la inquietud de Flores y no fue posible.
¿Cuenta la institución con suficientes vehículos para las rondas?, ¿cada qué tiempo se efectuarán?, ¿cuántas unidades patrullarán los barrios?
La Policía Nacional, según se ha informado, dispone de B/. 565 mil diarios para seguridad.