La administración de las cárceles panameñas debe desarrollarse sobre la base de un sistema científico y no estar al arbitrio de los espacios políticos coyunturales, afirmó ayer Felipe Cano, presidente de la Comisión de Derechos Humanos de la Asamblea Legislativa, en el acto de clausura del seminario-taller Análisis y Perspectivas del Sistema Penitenciario en Panamá.
Indicó que el sistema penitenciario panameño, sin ser uno de los peores del área, demanda una reforma integral que debe empezar con la puesta en vigencia de una moderna legislación que lo coloque en una posición acorde con el desarrollo económico, social y político del país para que los detenidos no salgan de las cárceles pervertidos, encallecidos y rencorosos como sucede en el presente.
Sin embargo, insistió que en este caso hay que utilizar la imaginación para reinsertar al detenido en la sociedad para que en el mañana no haya que echarle la culpa a nadie y menos al sistema carcelario.
Para lograr esa reforma integral, explicó Cano, la Comisión de Derechos Humanos, pretende seguir la discusión del proyecto de ley que está pendiente de primer debate a fin de que sea aprobado a más tardar en el próximo mes de septiembre cuando se inicia el nuevo período de sesiones ordinarias.
Cano dijo que frente a la criminalidad que se mantiene en un estado creciente que ahora incluye todas las edades y ambos sexos, se hace necesaria una política nacional en materia criminal y una política penitenciaria.
En el seminario taller participaron legisladores, representantes de la Dirección de Corrección del Ministerio de Gobierno y Justicia, el Ministerio Público, el Organo Judicial, la Defensoría del Pueblo, la Comisión de Justicia y Paz y diversas organizaciones de derechos humanos.