Uriah Ashley, obispo de la Diócesis de Penonomé, sostuvo en la homilía de ayer en la que estuvo presente el presidente Martín Torrijos, que "hay que dar al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios", si este es el real objetivo de la reforma fiscal.
"Hay que dar hasta que duela y que duela por lo que se está dando", sostuvo el obispo en sus reflexiones.
Le dijo además al presidente que tiene que ser servidor y administrador de todo lo que se recaude, pero no dueño de esos fondos.
Por su parte el ministro de Economía, Ricaurte Vásquez negó que con la reforma fiscal se prentenda reducir la planilla un 30%. Dijo que la idea es no llenar las plazas que queden vacantes.
Y en los casos que se contrate personal, el salario será un 30% más bajo. Es decir, si la vacante era de B/. 1,000, quien se contrate ganará 700 balboas. Explicó además que el sistema de contención será por tres años hasta lograr reducir la planilla.
Por su parte el ministro de la Presidencia, Ubaldino Real aclaró que el Ministerio de Economía ha dispuesto que todos los funcionarios, incluyendo los ministros, deben viajar en clase económica.
El presidente Torrijos y su equipo de trabajo estuvieron ayer en Penonomé, Coclé, donde se realizó un Consejo Consultivo Comunitario.
El mandatario anunció que el Gobierno gestiona un préstamo por B/. 30 millones con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para atender necesidades de las comunidades que están dentro de la cuenca del Canal.
Los proyectos que se desarrollarán incluyen el sector salud, educación y carreteras.
Torrijos anunció que no pretenden "sacar a nadie de esa zona", al referirse a los proyectos de expansión del Canal de Panamá, y dijo que esperan los estudios de ampliación de la vía marítima.
También anunció una inversión de más de 20 millones de balboas para apoyar el turismo, mejorar los hospitales de Penonomé y Aguadulce, y para reparar las vías de acceso de diferentes comunidades coclesanas.
La rehabilitación del puerto de Aguadulce y la reparación de una gran cantidad de caminos de penetración y calles internas de cada distrito fue un compromiso del gobierno.
Correspondió al gobernador de Coclé, Darío Fernández, exponer los problemas: mal estado de las carreteras y la necesidad de buscar solución al problema de la basura.
Fueron muchas las peticiones que se hicieron al presidente y a sus ministros, ya que representantes de cada distrito expusieron durante diez minutos sus prioridades. Todos coincidieron en que el mal estado de las carreteras los agobia.