El pasado 8 de agosto, los trabajadores del Canal interpusieron una denuncia contra el administrador Jorge Quijano, por el supuesto tráfico de influencias tras la compra de remolcadoras a un costo de 158 millones de dólares.
Ahora existen evidencias de que de una nueva contratación ha realizado el administrador del Canal para beneficiar a la misma empresa en particular.
Carlos Reyes, presidente del Sindicato de Trabajadores de la administración de esta vía Interoceánica, reveló gastos exagerados en la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), al informar sobre la existencia de nuevas compras irregulares en la principal empresa.
Según el dirigente sindicalista, la compra de las 10 lanchas que favorece a una empresa donde del hijo de Quijano, es el apoderado legal y agente residente, no solo constituye un caso de tráfico de influencia, se podría estar ante una lesión patrimonial por el sobrecosto.
Comenta Reyes que las lanchas fueron adquiridas a un precio de 2.1 millón de dólares, las cuales en el mercado no superan los 100 mil dólares, por lo que los trabajadores están preparando una ampliación a la denuncia que interpusieron el 8 de agosto.
Pese a las pruebas que han recabado los sindicalistas, en el Ministerio Público no se pronuncia, mientras que la representación del Órgano Ejecutivo en la Junta Directiva de la ACP le han dado el respaldo a Quijano.