Según las declaraciones de la directora de esta entidad, Vilma De Luca, los extranjeros declararon una mercancía que no era la que estaba en el contenedor.
De acuerdo con De Luca, los funcionarios no revisan todos los contenedores.
Ante esta realidad, dijo que las inspecciones están limitadas por la falta de personal y porque sería imposible examinar todos los vagones que llegan al istmo, ya que no acabarían nunca, por lo que este proceso se realiza al azar.
Igualmente informó que no hay funcionarios de la entidad vinculados con este caso, y que aplicará una multa por este delito penal aduanero, la que es independiente de la que debe establecer el Ministerio de Salud.
El asiático Aurelio Chen, de 80 años de edad, quien se hizo responsable del cargamento decomisado, tendrá que pagar a la Dirección de Aduanas, un porcentaje del valor total de la mercancía incautada.
Además, se espera que en los próximos días Chen sea llamado a declarar a las inmediaciones de esta institución, para iniciar todos los procesos legales correspondientes.
Las autoridades esperan los resultados de las pruebas de contaminación practicadas a la mercancía.
La mayoría de los medicamentos decomisados necesitan prescripción médica para su consumo.
La Autoridad Panameña de Seguridad de Alimentos espera el tiempo estipulado para destruir las medicinas y alimentos mediante un incinerador.