Para las Autoridades de Aduanas, la frontera entre Panamá y Costa Rica se ha convertido en el punto más vulnerable para enfrentar el contrabando.
José Gómez, director de la entidad, hace referencia a un tipo de contrabando que es muy difícil de controlar.
Se le conoce como el contrabando de hormiga, que consiste en que pasan varias personas con pequeñas unidades de productos, lo que afecta la recaudación.
Indicó que principalmente en Panamá se afecta con la salida de los tanques de gas que en Costa Rica los compran con el subsidio para nacionales y los introducen por las más de 300 trochas que hay en ese punto fronterizo.
Gómez dijo que por el lado de Panamá, Aduanas trabaja en conjunto con las entidades de seguridad como es el caso del Servicio Nacional de Fronteras (Senafront) y la Dirección de Investigación Judicial (DIJ), para poner freno a este problema.
Sin embargo, dijo que de nada vale que por los lados de Panamá se refuercen los mecanismos de control, si por el lado de Costa Rica no se hace lo mismo.
Por consiguiente, el funcionario informó que se están haciendo los acercamientos con su homólogo tico y los estamentos de seguridad para poner un freno a este tipo de contrabando.
El año pasado, Aduanas logró detectar unos 120 casos de contrabando; el hecho más notable fue el decomiso de dos mil pacas de cigarrillos que iban en dos contenedores y que llegaron en tránsito al Puerto de Balboa, procedentes de Zona Libre, con destino a México.