La alerta de peligro del patrimonio del Casco Antiguo debido al "turismo desenfrenado" no causó mayores sobresaltos.
Ariel Espino, director de la Oficina del Casco Antiguo, dijo que han propuesto proyectos que espera sean acogidos.
"El Casco Antiguo está recibiendo presiones de la ciudad y es cuestión de adaptarse", alegó.
A su salida de Panamá, el pasado lunes, los arquitectos Felipe Delmont e Isabel Rigol, de la misión de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), alertaron de los peligros del desenfrenado turismo y del crecimiento urbanístico.
El experto advirtió que puede pasar como en la ciudad de El Cuzco, Perú, donde el turismo es incontrolable.