La revista "Fairplay International Shipping Weekly", en su edición del pasado jueves 22 de marzo, se preguntó en uno de sus artículos titulado "Las naciones tiemblan ante nosotros. Miedo de Fairplay congela al istmo", si es inminente una segunda invasión militar estadounidense contra Panamá, de considerar la administración estadounidense presidida por George W. Bush, que hay alguna amenaza contra el Canal Interoceánico.
"Le tomó al poderío militar de los Estados Unidos sacar a Manuel Noriega de Panamá, hace una década. Pero para lo que una superpotencia necesitaba un ejército para alcanzar, Fairplay puede obtener con tal sólo un teclado en una computadora, o al menos así parece", señala la publicación.
Agrega que el encabezado del artículo que la semana pasado publico Fairplay sobre probidad de la infraestructura marítima de Panamá, "se regó a través del Estado centroamericano como un fuego salvaje con representantes en Nueva York, acusando esta publicación de perseguir una agenda política y desestabilizar el gobierno de la presidenta Mireya Moscoso".
Según esta revista, el pasaje intercontinental es una mayor amenaza a Panamá que Fairplay, señalando que en Panamá se sabe que el gobierno de Moscoso está tratando de llenar su parte con crema antes que la silla donde se ordeña la vaca se la quiten en la próxima elección.
Añade que probablemente no hay nadie más confiable que Jerry Salazar para limpiar la Autoridad Marítima de Panamá (AMP), aunque advierte "también está el asunto del negociado en el consulado de Manila, y ahora el caso del Puerto Terminal de Colón, que pierde su concesión. Hasta ahora la única cosa sin afectar es el Canal".
Para Fairplay, a varios cientos de millas al norte está la ciudad de Washington, donde un presidente (George W. Bush), recién instalado y ya presurizado espera por la oportunidad para mostrar su calibre.
"Si hubiera alguna amenaza al Canal, eso sería una amenaza a la seguridad de los Estados Unidos. Y si hay una cosa que George W. Bush entiende es el concepto de seguridad militar. Sus detractores lo acusan que no entiende ninguna cosa que eso. El Tratado del Canal le permite intervenir. Y hay un precedente de Noriega. Nadie está remotamente pensando en estas líneas todavía, pero si Moscoso va demasiado lejos, Bush podría estar tentado", subraya Fairplay.