La Asociación de Líneas Aéreas de Panamá (ALAP) se opuso a la propuesta presentada por el ministro de Seguridad, José Raúl Mulino, a la Asamblea Nacional, mediante la cual se sancionaría a las aerolíneas en cuyos aviones se transporten personas que pretendan introducir drogas ilícitas al territorio nacional.
El proyecto de ley incrementa las penas a quienes resulten responsables por la comisión de delitos relacionados con droga, posesión y tráfico de armas y explosivos, así como por el delito de apropiación y sustracción violenta de material ilícito.
Al sancionar a las aerolíneas se busca que estas ejerzan controles más efectivos al respecto de las mercancías que se transportan en sus aeronaves.
El presidente de la ALAP, Mauricio Benaim, rechazó la responsabilidad penal que se le quiere atribuir a las aerolíneas por un hecho delictivo cometido por un pasajero, cuando su control corresponde a los servicios de policía del Estado, que incluye Migración y Aduanas. Califican las sanciones de exageradas.