Con una detonación de 30 mil libras de explosivos en el Cerro Paraíso, el pasado 3 de septiembre del 2007, inició oficialmente la Ampliación del Canal.
Esto fue el comienzo de una obra valorada en 5 mil 250 millones de dólares y que debe finalizar en el año 2014.
Los trabajos han hecho que los residentes de los sectores de Paraíso y Pedro Miguel, se vean afectados por los constantes temblores en sus residencias, cada vez que se realizan las explosiones.
Antes del inicio de la ampliación de la vía interoceánica, la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), hizo una inspección de la condición de las viviendas en Paraíso y Pedro Miguel, para tener un archivo de las condiciones previas al proyecto de ampliación.
Estas inspecciones fueron certificadas por un ingeniero estructural de la ACP.
De surgir un reclamo por daños a alguna de estas casas, se haría la evaluación correspondiente y de existir méritos suficientes, "la ACP haría o contrataría las reparaciones correspondientes", según comunicó el Departamento de Ingeniería y Administración de Proyectos de la Autoridad del Canal de Panamá.
Un grupo de moradores de Paraíso comentó a Panamá América, lo que tienen que vivir cada vez que se dan las detonaciones en el Cerro Paraíso.
Uno de los residentes es la señora Claudia, que indicó que desde el tiempo en que todavía estaban los norteamericanos en la Zona del Canal, siempre han sido afectados por las explosiones en el Cerro, pero ahora un poco más, ya que tiene el piso de su casa rajado desde la cocina hasta la sala.
"Ellos han venido, han inspeccionado, pero hasta ahí. A ninguna de estas casas las han dado respuesta ni solución. Eso si, ellos dan aviso cada vez que van a hacer explosiones. Aquí en mi casa a veces cuando truena mucho se rompen los vidrios, pero nada tan grave", dijo Claudia.
Otra de las residentes, Manuela Sanguillén, que reside en la Calle Birú, indicó "tengo 26 años de vivir aquí, yo les enseñé como estaban las paredes de la casa rajadas, ellos saben que se lo enseñé antes de que empezarán las explosiones para la ampliación del Canal. Además ahora sólo se mueve la casa".
En el caso de la señora Dora, en su casa hay un vidrio roto que no se lo han reparado.
"Casualmente tenemos un vidrio que está quebrado. Ellos no nos han dicho nada, solamente vinieron aquí tomaron fotos miraron y de allí nada", dijo la afectada.
"A mi hermana le dijeron que cotizara el vidrio, ella lo hizo, le envió la carta a ellos que quedaron en que iban a venir y no han venido todavía", agregó.
Proceso
La ACP, a través de la empresa contratista Constructora Urbana S.A., habilitó desde los inicios del proyecto dos líneas de teléfono (232-3561 y 232-3562), exclusivamente para los residentes de Pedro Miguel y Paraíso.
Estas líneas forman parte de un sistema de atención de quejas o reclamos de residentes, que estará habilitada durante el periodo de ejecución del proyecto de ampliación.
Sobre las excavaciones con explosivos, el ingeniero Roberto Cuevas, dijo que en el Canal se hacen dos tipos de voladuras.
Hay una que se le llama voladura submarina, que es bajo el agua o a un nivel de un metro sobre el agua, para el óptimo corte de profundidad del Canal.
La otra voladura es llamada la de área seca. En ambos casos, el personal que se utiliza tiene que estar capacitado, entrenado y que tenga licencia de explosivista.
"Como medida de seguridad, se usan explosivos que hayan sido aprobados por la ACP. Son todos explosivos de fabricantes internacionales muy reconocidos, y luego por razón de que los trabajos son a orilla del Canal, el personal que está trabajando, tiene que controlar los niveles de la vibración, porque toda voladura causa vibración, causa ruido, y también lo que se llama roca en vuelo", destacó Cuevas.