Unas 400 personas se quedaron sin techo y sin pertenencias luego que un incendio consumiera el viejo caserón condenado 5061 de la calle 6 Avenida Bolívar, en la ciudad de Colón.
Las cifras incluyen a unas 58 familias damnificadas y a 30 afectadas de viviendas adyacentes. Ayer la alcaldesa de Colón, Matilde de Ardines; el gobernador, Gasam Salama; el vice ministro de Vivienda, Genarino Batista, entre otros funcionarios, se reunieron para buscar la respuesta a las humildes familias.
"No queremos barraca", decían los moradores del edificio incendiado, que tiene más de 50 años de construcción y cuya estructura estaba en malas condiciones.
Los inquilinos, que sólo salvaron lo que tenían puesto, expresaron que no aceptarán barracas temporales para vivir, porque después se convierten en permanentes.
"Nosotros queremos una vivienda decorosa", dijo un damnificado. Rosa Villarreal, de 31 años, quien vivía con sus cinco hijos, señaló que sólo pudo salir con su ropa y ahora no tiene nada.
Edilma Ramírez, de 45 años, quien vivía en el cuarto 45 y su hijo en el 46, pidió ayuda porque no pudo salvar nada.
Hasta el momento no se conocen las causas del siniestro, pero las primeras versiones hacen suponer que se originó cuando algunos niños jugaban con una vela.
En tanto, el vice ministro de Vivienda indicó que se realizan las evaluaciones de las familias, pero el inmueble será reparado para que las familias vuelvan al sitio en mejores condiciones.
Pidió a los damnificados refugiarse en casa de familiares hasta que puedan reparar el edificio, lo que podría tomar un mes y medio.
Advirtieron que las protestas continuarán sin descartar el "atrincherarse en el lugar".