A nueve meses de haber recibido una paliza, sobrevivientes y familiares de las víctimas que consumieron medicamentos contaminados con dietilenglicol, pudieron llegar hasta la barricada custodiada por agentes del Servicio de Protección Institucional (SPI) para exigir respuestas.
En esta ocasión todo cambió, no hubo golpes y los familiares y afectados fueron recibidos por agentes femeninos del SPI y pudieron llegar hasta el Palacio Presidencial.
Gabriel Pascual, vocero del grupo, reveló que el Gobierno se comprometió a dar carnés para la atención de los pacientes a nivel nacional y a reunirse con el Ministerio Público para definir los casos no concluyentes.
Sin embargo, no hubo acuerdo en incluir en la lista de afectados a 188 personas. El Gobierno ha dado una ayuda económica de B/.30 mil a unos 181 sobrevivientes.