A.B Más que al frente, me considero apenas, y en algunas ocasiones muy puntuales, vocero de las preocupaciones e intereses de los afrodescendientes. En ese sentido, quizás una de las cosas que puedo afirmar, en el plano personal, como un logro en esa limitada condición, ha sido la posibilidad de acceder a mecanismos y medios, para comunicar esas preocupaciones a diversos sectores de la población panameña. P.A ¿ De dónde surgen los planteamientos de la plataforma política y cuáles son las nuevas proyecciones con respecto a este tema?
A.B El 25 de octubre de 2003, con la activa participación de cerca de ochenta representantes de distintas organizaciones, se llevó a cabo en las instalaciones del Centro "George Westerman" (Ciudad del Saber) el Primer Encuentro Nacional de Líderes y Dirigentes Afropanameños, para la discusión de una Plataforma Política de este sector de la población panameña y la elaboración de una propuesta legislativa de igualdad de oportunidades de acceso al mercado laboral en Panamá, y un perfil de Plan Maestro Nacional de Desarrollo Sostenible de los Afropanameños.
El 27 de noviembre de 2003 se organizó la celebración del Primer Foro Nacional Afropanameño, con la asistencia de más de medio millar de personas. A este evento fueron invitados los cuatro candidatos que aspiraban a la presidencia de la República en el torneo electoral pasado. Allí se les exhortó a firmar un compromiso público de adherencia y posterior cumplimiento de los contenidos de la Plataforma Política de los Afropanameños.
En estos momentos, y ante la inminente toma de posesión del presidente electo, Martín Torrijos, el Foro Afropanameño esta a la expectativa de que, una vez instalado el nuevo equipo de gobierno, se pase a la conformación de una Comisión Nacional de Estado para Asuntos de los Afropanameños, instancia contemplada en la Plataforma Política. Allí han de elaborarse, para su puesta en ejecución, políticas públicas, planes, proyectos y programas dirigidos a comunidades y poblaciones afropanameñas, a la luz del Plan Maestro Nacional de Desarrollo Sostenible de los Afropanameños, cuyo perfil ya existe, y los contenidos sectoriales son objeto de trabajo de varios equipos de profesionales.
Y se tiene previsto que para el mes de septiembre venidero los contenidos del Plan serán compartidos con la mayor cantidad de organizaciones de la sociedad civil panameña, en sesiones muy abiertas.
A.B A mi juicio, hay suficientes aspectos en la vida nacional en los cuales la población afrodescendiente recibe un trato diferenciado.
Por definición, la exclusión social es una condición que se da cuando a ciertos individuos o grupos sociales se les dificulta, cuando no imposibilita, acceder a servicios sociales de calidad, a los mercados laborales, y de crédito, a condiciones físicas y de infraestructura adecuada, al sistema de justicia y al cumplimiento de sus derechos patrimoniales. En otras palabras, la exclusión es una escasez crónica de oportunidades de participación social y política. Aquellos que miramos estos temas un poco más de cerca, observamos que existe una estrecha relación entre índices de pobreza, desagregados por raza y/o grupo étnico, y otros indicadores de desarrollo humano, tales como acceso a educación, salud y protección social.
Creo que en Panamá es muy claro que la población afrodescendiente, así como la indígena, enfrentan esa situación. Basta observar las provincias y regiones más deprimidas del país para constatar este hecho. Por ejemplo, pienso que es muy difícil mirar a la Provincia de Colón sin percatarse de que la mayoría de la población que allí vive es de piel oscura. P.A ¿De acuerdo con su experiencia, quienes cree usted qué son más discriminados: hombres o mujeres?
A.B La mujer afrodescendiente panameña está expuesta, muchas veces, a una doble exclusión social. Por un lado su condición de género, es decir, el hecho básico de ser mujer en no pocas ocasiones resulta una desventaja social, particularmente en el ámbito laboral. Además, su condición étnico-racial es otro elemento a valorar en tanto que resulta un añadido que no opera a su favor. P.A ¿Considera que los puestos públicos son manejados políticamente?
A.B. En países como el nuestro de América Latina, carentes de una estructura de Carrera Administrativa, ciertamente que la cuestión política tiene un peso que se hace sentir en los cargos públicos. Sin embargo, cada día pareciera haber una mayor conciencia entre la clase política sobre la necesidad de superar ese lastre.
P.A ¿Cuáles son los planes a futuro?
A.B Estoy preparando un nuevo libro, Perfiles Nuestros, el cual espero publicar a inicios del año entrante. Es muy probable que me reincorpore a la labor docente en la Universidad Latinoamericana de Comercio Exterior (ULACEX), donde he dictado el curso de Principios de Sociología. Por otro lado, estoy en el proceso de culminar una consultoría que fue contratada por el Instituto Interamericano de Derechos Humanos (IIDH) en septiembre de 2003, y que justamente tiene que ver con el Plan Estratégico de Acción para la Incidencia de los Afropanameños.