Cuatro días de duras críticas en contra del cónsul de Panamá en Canarias, por vestirse de mujer para celebrar el Carnaval, lo obligó a presentarle al canciller Juan Carlos Varela, su renuncia al cargo.
“El Ministerio de Relaciones Exteriores reconoce que este ha tenido la gallardía de anteponer los intereses del Estado y la imagen del país, ante un error cometido por su persona, ofreciendo disculpas públicas y renunciando a su cargo”, detalló un comunicado de prensa en donde la Cancillería confirma la renuncia del cónsul Afú.
El documento también sirvió para hacerle un llamado de atención a los miembros del cuerpo diplomático.
“El Ministerio de Relaciones Exteriores reitera a los representantes de nuestro servicio exterior que tengan presente que en sus funciones representan al país, y a las autoridades panameñas, por lo que sus actuaciones siempre estarán bajo el escrutinio público. En virtud de lo anterior, es necesario que en todo momento su conducta sea comedida y a la altura de la majestad que representan”, dice el comunicado.
Por ejemplo, el portal electrónico del diario El Comercio de Perú divulgó una nota titulada: Fotos de cónsul panameño vestido de mujer causan revuelo en Panamá.
Las páginas digitales de periódicos como el Universal de Caracas, Venezuela; La Nación, de Chile; y El Heraldo, de Honduras, entre otros, también se hicieron eco de la información.
Al igual que las agencias de noticias AP y EFE que divulgaron la polémica desatada por el disfraz de Afú.
El escándalo de Afú se suma a la ola de críticas por el comportamiento de algunos funcionarios del servicio exterior panameño, entre ellos, el cónsul y vicecónsul de Panamá en Miami, Tomás Guerra y Fernando Arroyo, respectivamente.
El primero fue criticado por sus erradas declaraciones sobre la construcción del Canal de Panamá y el segundo, estuvo envuelto en un desalojo en el que intervino la Policía de Miami.