La diseñadora española Agatha Ruiz de la Prada pintó de colores llamativos las formas geométricas redondas que tomó prestadas de las meninas de Velázques para impactar con su nueva colección en Panamá, un mercado al que llega por primera vez y espera sea su catapulta americana.
Abanicos y peinetas en forma de corazón completan la propuesta de la pasarela panameña de Ruiz de la Prada, que concedió una entrevista a Acan-Efe vistiendo, como es usual, uno de sus propios diseños.
"Puede ser la única vez que me presente en un país, por eso traigo mi versión de Las meninas, algo muy Agatha, impactante, y no una simple colección primavera-verano", apuntó la diseñadora en un hotel de esta capital, poco antes del inicio de su desfile, con el que se inaugura "Días de Moda" Panamá, una pasarela regional que cumple su octava edición anual.
Ruiz de la Prada recordó cómo desde su niñez tuvo acceso a la pintura a través de su familia, con una larga tradición de arquitectos y coleccionistas de arte, y reconoció su obsesión con el arte contemporáneo, pero también con determinados artistas clásicos.
Su colección, destacó, no es una propuesta exclusiva de moda para las panameñas, porque siempre ha realizado una llamada universal a los tonos fuertes en la vestimenta de las mujeres.
"Estoy convencida de que hay que llevar colores fuertes siempre, porque provocamos una emoción con la ropa que nos ponemos", defendió la diseñadora sobre su trabajo.
Además, "vestida de menina", según su propia interpretación, que ya presentó la semana pasada en Milán, "te conviertes en la reina de la fiesta y te sientes sexy", afirmó.
El desfile y la visita de Ruiz de la Prada, que presenta 50 de sus coloridos vestidos, es auspiciada por el despacho de la primera dama de Panamá, Vivian Fernández de Torrijos, que donará la recaudación de la velada a la campaña de lucha contra el cáncer de mama.
Fernández conoció a la diseñadora en enero de 2008, cuando viajó a España con los niños de la Fundación Real Madrid de Panamá, ocasión en la que Ruiz de la Prada se comprometió a ayudarla en sus campañas benéficas.
La diseñadora española reconoció estar muy ilusionada con esta invitación, que además le ayuda a acceder al mercado americano.
Panamá se ha convertido en un puente para comercializar la moda en la región y en Norteamérica y "ofrece nuevas oportunidades para el sector por su gran crecimiento económico", explicó.
La universalización de la moda llevó a Agatha a iniciar una promoción en varios países del mundo, algunos "difíciles", como EE.UU. donde, según la diseñadora, no muestran mucho interés por las nuevas propuestas.
Durante su experiencia en Nueva York se percató de la fuerza latina en el país y de que ésta era su puerta de acceso a norteamérica.
"Para mí, América Latina es una maravilla, tengo la facilidad del idioma y siempre me han recibido genial, sobre todo en Colombia, donde ya he estado tres veces, aunque me siento como si hubiera ido cien", aseguró Ruiz de la Prada.
Agatha, que reconoció llegar muy entusiasmada a Panamá, espera establecer buenas relaciones de amistad en este viaje que puedan guiarle en un futuro si decide abrir una tienda en el país, aunque esto no forma parte de sus planes inmediatos.
La falta de un equipo y la gran cantidad de tiempo requerida para mantener una tienda son algunas de las razones que alegó la diseñadora para no abrir nuevos establecimientos, ni siquiera en Panamá, donde recientemente se han establecido otros representantes de la moda española.
"Ahora mismo tengo tiendas en Nueva York, París, Milán, Madrid y Barcelona y es como si tuviera cinco hijos, porque consume muchas energías y hay problemas las 24 horas del día", apuntó.
Aunque el objetivo de la visita no es vender ropa, la diseñadora espera que los panameños adquieran sus diseños en viajes a EE.UU. y Europa y que tengan presentes los productos a los que sí pueden acceder en este país, como son complementos de moda y artículos varios que van desde tazas, hasta cuadernos, mochilas, sábanas e incluso azulejos.
Ruiz de la Prada, quien se declaró "antinacionalista" en referencia al estilo, contó cómo muchos medios no españoles la han definido como "la típica española" por su uso fuerte de los tonos y porque la relacionan al cine del "artista español más internacional", Pedro Almodóvar, en el que también predomina el colorismo.
Aclaró que la moda española se ha caracterizado por la sobriedad, mientras que sus diseños, en especial después de la colección de Las meninas, se han descrito en Italia como transgresores, por las tonalidades y formas empleadas con la intención de romper esquemas establecidos.
"El padre de mi abuela era de Guatemala -el país de los mil colores-, así que a veces pienso que tengo el color en la sangre", afirmó Agatha.