Miles de feligreses llegaron al distrito de Portobelo agotados por el sol y la lluvia, pero satisfechos por el deber cumplido.
Hombres, mujeres y niños de todas las edades, algunos con sus túnicas moradas, caminaron largas distancias para agradecerle al Cristo Negro milagroso por todos los favores recibidos.
Más de 70 mil personas entraban y salían de la ciudad de San Felipe de Portobelo, que fue custodiada por la Policía Nacional, la cual se mantenía apostada en todos los puntos desde la Y de Chilibre hasta la Costa Arriba de Colón.
Funcionarios de la PTJ, Migración y las instituciones de emergencia del SINAPROC, Cruz Roja y Bomberos también brindaron el servicio.
La misa realizada fue presidida por Monseñor Audilio Aguilar, Obispo de Colón y Kuna Yala.
Algunas personas manifestaron que la misa fue muy bonita y que se sentían felices, porque pudieron ver y tocar la imagen de Jesús Nazareno, quien cumple todas las peticiones solicitadas.