La indignación de ser invadidos de la manera más cruel que ha vivido el pueblo panameño fue la razón por la que cientos de panameños hoy salieron a las calles a protestar.
Agrupaciones como el Frente Nacional de Defensa de los Derechos Económicos y Sociales (Frenadeso), el Sindicato Único Nacional de Trabajadores de la Industria de la Construcción y Similares de Panamá (Suntracs), entre otros manifestaron frente al antiguo edificio que otrora fue sede de la embajada de Estados Unidos.
Los manifestantes lamentaron que a dos décadas de la acción militar aún se desconoce cuántos panameños murieron.
Así mismo repudiaron que Estados Unidos nunca indemnizara a los familiares de las víctimas.
La invasión del 20 de diciembre de 1989 expulsó al general Manuel Antonio Noriega y terminó con su régimen (1983-89). El ex general, otrora colaborador de la CIA, se entregó días después de la invasión tras haberse refugiado en la Nunciatura del Vaticano en esta capital.