Aun año de su muerte familiares, amigos y estudiantes, no superan la irreparable pérdida de la profesora Beatriz Miller de Box.
Los alumnos de la educadora que impartía clases de inglés en el colegio Rodolfo Chiari, ubicado en el distrito de Aguadulce, aún recuerdan aquel 6 de septiembre del 2007, cuando su cónyuge Tomás González la asesino a tiros.
Asesinato.
Eran las 7:45 a.m. cuando sonaron las sirenas de las ambulancias de DENADE. Una profesora había sido baleada en pleno salón de clases.
Al llegar los paramédicos no pudieron hacer nada, ya que la profesora Bety, como la llamaban de cariño, yacía muerta en el piso del salón de música.
El responsable Tomás González, había conseguido un revolver calibre 32 y sin pensarlo cometió el horrendo crimen.
El hombre que había salido de la cárcel, la acosaba, maltrataba y amenazaba constantemente.
Después del asesinato González se escapó, por lo que las autoridades comenzaron su búsqueda.
En horas de la madrugada del 7 de septiembre de ese mismo año, se le vio caminando a orillas de la vía Interamericana con destino a Natá.
Posteriormente desayunó en un restaurante aledaño de donde llamó a una amiga. Esta le comunicó que había matado a la educadora y frustrado por la noticia decidió suicidarse, ya que al parecer no quería matarla, sino darle un susto.
Un patrulla de caminos que viajaba a Natá encontró a González agonizando en una cuneta cercana al puente sobre el río Chico. Se había disparado en la cabeza y aunque recibió atención en el hospital Rafael Estévez, falleció a los pocos minutos.
Protección.
La profesora Beatriz tenía una boleta de protección contra su agresor, ya que en varias ocasiones la había amenazado de muerte.
Este temor la obligó a pedir ayuda a las autoridades, entre ellos a la Policía Nacional, por lo que durmió una noche en el cuartel de Aguadulce.
La señora Julissa recuerda que su amiga Betty le había contado que estaba desesperada, porque González la iba a matar.
Ayuda.
Para prevenir que más mujeres sean maltratadas y asesinadas como la profesora Beatriz Miller, el Grupo de Apoyo a la Mujer Maltratada de Aguadulce, realizó una caminata desde el parque Rodolfo Chiari hasta el 19 de octubre. Se entregaron volantes para alertar a las mujeres y hombres sobre este mal que esta afectando a muchas familias.
La maestra Gloriela Rodríguez, presidenta del grupo, alegó que a raíz de la muerte de la docente decidieron conformar esta organización.
Señaló que actualmente han atendido a más de 22 mujeres y hombres, víctimas de maltrato doméstico. Cuentan con un equipo de apoyo que está conformado por psicólogas y enfermeras.