HACE ya más de dos semanas que se perdió la tranquilidad en la comunidad de San Pedro No. 2, en Juan Díaz. Hay ahora un inquilino que no da señales de irse pronto: las aguas negras desbordadas.
Una alcantarilla se destapó en la calle principal y los olores nauseabundos, las moscas y el temor de una epidemia, están latentes en los lugareños.
Y eso no es todo. La alcantarilla está muy cerca de una tubería de agua potable rota.
Pero, la ocurrido en San Pedro No. 2 puede ser apenas un presagio de lo que se sucederá en el resto de la ciudad.
Panamá América visitó el lugar el sábado y ese mismo día, Juan José Amado III, director del Instituto de Acueducto y Alcantarillados Nacionales (IDAAN) se comprometió a enviar a una cuadrilla para que se encargara de solucionar el problema.
Sin embargo, asegura que no tienen recursos ecónoicos suficientes y que "no tienen una ambulancia para salir a resolver todos los problemas que se presentan".
Ayer por la mañana la alcantarilla seguía desbordada. Y es que los moradores dicen que sus súplicas han sido en vano.
Aseguran que han llamado en varias ocasiones al IDAAN y al Ministerio de Salud, pero de nada ha servido.
La alcantarilla está ubicada justo en medio de los multifamiliares, hacia la vía Tocumen.
El asunto se complica al tomar en cuenta que muy cerca del daño hay una escuela primaria a la que asisten 400 niños.
Xiomara Achurra, de 20 años y residente en el sector, relató que nadie se ha apersonado, pese a las insistentes llamadas a las autoridades.
Lo mismo dijo Ana González. Ella está alarmada porque es madre y sus niños podrían enfermarse, pues este sábado "salieron heces fecales de la alcantarilla", tal como lo comprobó Panamá América durante el recorrido.
Indicó que la gente por la aceras tiene que correr para no ser salpicado por los vehículos.
Mientras que Agustina Mina agregó que lo peor es que cerca del problema hay un minisuper, donde compran los alimentos. Señalo que los olores llegan hasta el piso más alto del edificio.