- 50 son los productos de la canasta básica de alimentos que la Acodeco monitorea mensualmente.
Acodeco sufrirá reestructuración para hacerle frente al Decreto 165
- ”Este anuncio obligará hacer una reestructuración en Acodeco, y algunas personas tendrán que pasar a apoyar esto. Mi labor es resolver. Pero desde ya me imagino que las líneas se nos van a saturar de gente llamando para denunciar”, fueron las primeras declaraciones de Pedro Meilán, director de la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia (Acodeco).
- A la par surgieron preguntas: ¿Cómo hago para mandar a alguien a Cerro Batea, después para Calidonia y luego para San Miguelito? Vamos a recibir las denuncias por la línea caliente 130, y yo personalmente atenderé las de Twitter, pero haremos solo hasta donde podamos, humanamente. Va a ser difícil, pero esperamos que a medida que avance el tiempo se irá regulando, compartió Meilán. Ante la inquietud, el Ejecutivo prometió apoyar a la entidad para monitorear y redoblar en personal la entidad, a fin de que los consumidores hagan llegar sus quejas por incumplimiento.
La promesa ejecutiva de devolverle $58 en efectivo al bolsillo de los panameños, a través del Decreto 165 que fija el control de precios en productos de la canasta básica de alimentos, es un mensaje esperanzador para Aracelys Caicedo.
Por quincena, Aracelys se gasta en promedio $270 para 6 personas. De quedarle libre los $58, los invertiría en el pago del recibo de la luz, ahorraría para ir más a menudo a visitar a la familia al interior del país o simplemente, reemplazaría sus vestidos ya gastados.
Sabe que hablar de ahorro es un utopía, pero soñar no cuesta nada. Como ella, un grupo de mujeres dedicadas a la administración del hogar coinciden en que estamos viviendo una luna de miel donde todo es bonito y las promesas son el plato fuerte.
A Aracelys ya no le sorprende que cada quincena, un producto tenga un precio distinto al anterior. Aun cuando no tiene estudios en finanzas, le toca aplicar trucos que le permitan cumplir con todos los compromisos. Cada vez las cosas están más caras, y decir que ahora los comerciantes se van a sacrificar en sus ganancias es mentira, comparte.
Como ella, Agustina Jiménez, residente en Samaria, duda de que después del 7 de julio haya cambios en la economía del hogar. A ambas les hubiera gustado que se incluyeran productos de uso común como el café, azúcar, aceite, leche líquida y sal. Amanecerá y veremos, porque esto de la canasta básica es igual que un tintibajo, y ni modo, hay que comer todos los días, coinciden.
En palabras del ministro de Desarrollo Agropecuario, Jorge Arango, con experiencia en la producción de carne y productos agrícolas, el ahorro de $58 también es una quimera porque “es muy difícil que alguien diga a mí me bajó esto y el otro..., no todos compran los mismos productos y en las mismas proporciones.
“Que vamos a bajar el precio de la vida es mentira, pero vamos a trabajar de la mejor manera y con la honestidad más grande, declaró el ministro recién tomó las riendas del ministerio. Bajo ese compromiso pidió a los comerciantes, distribuidores, productores e intermediarios una gota de sacrificio poniendo un alto al juegavivo.
Dentro de sus argumentos y, utilizando su experiencia, prometió mayor incentivos para los productores nacionales, a fin de garantizar abundancia de alimentos y frenar la importación. Para lograrlo está claro que se requiere de recursos y garantía para los productores de aquellos rubros que serán regulados y tendrán prioridad en el mercado nacional. Le agrega un agresivo plan de concienciación para usuarios y comerciantes en cuanto a las prácticas comerciales.
El ministro de Comercio e Industrias, Melitón Arrocha, tampoco ofrece garantías del ahorro per se, pero aclara a la población que es una medida temporal para alcanzar el objetivo. “Los resultados, según evolucionen, se tomarán y, otros se descartarán. Es decir, “que el decreto irá evolucionando y conforme pasen los dos primeros meses, tendremos un panorama más claro de lo que se quiere”.
Mientras tanto, se trabaja en la escala de sanciones que se aplicará para los establecimientos comerciales que incumplan con el decreto en cuanto a la oferta de los 22 productos, cuyos precios estarán regulados a partir del 7 de julio.
Arrocha informó que ayer se hicieron los primeros acercamientos con la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia (Acodeco) para reglamentar la tabla de sanción por reincidencia y tipo de casos. También se incluyó en la agenda, la inyección económica que recibiría la Acodeco para incrementar los sistemas de vigilancia para cumplimiento del Decreto Ejecutivo.
Pedro Acosta, de la Unión Nacional de Consumidores y Usuarios de la República de Panamá (Uncurepa), ve la iniciativa con cierta ilusión. No obstante, está convencido de que la población tiene que hacer su parte. Primero cambiar los hábitos de consumo. “De nada sirve que nos quede algo de dinero si nos lo gastamos en cuestiones innecesarias. Tenemos que aprender a priorizar”, comparte Acosta.