En altas colinas y entre la espesa montaña se ubican las residencias, que debido a la falta de una base firme, penden de un hilo y con la alarmante situación puede ocurrir un accidente de magnitudes catastróficas.
Por ello, miles de personas, entre niños, jóvenes y adultos permanecen al filo de la muerte, de quedar sepultados bajo el lodo, ya que estos sitios son propensos a deslizamientos de tierra.
Estas personas arriesgan sus vidas diariamente, por no tener otro lugar a donde ir y salvarse del peligro.
Panamá América realizó un recorrido por el sector de Roberto Durán y Sinaí, en el corregimiento Arnulfo Arias, la tarde del 30 de agosto, cuando un torrencial aguacero amenazaba con llevarse todo a su paso.
Pudimos visualizar cómo la corriente de agua arrasaba con piedras y lodo, dejando todo este material en el pavimento.
Son áreas que no tienen un suelo compacto, por lo que en cualquier momento puede suceder una desgracia, por el riesgo que representa vivir sobre estas tierras, las cuales muchas veces están construidas de forma inapropiada y sobre terrenos de alto riesgo a deslizamientos.
Pero también en el corregimiento de Bethania, en el distrito de Arraiján y parte de las provincias de Coclé y Colón hay áreas propensas a deslaves.
Según informaciones del Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC), las zonas más propensas a deslizamientos de tierra en estos últimos meses son las del sector de Altos de Vizcaya en San Miguelito, Torrijos Carter, el Valle de Urracá, Santa Librada Rural (desprendimiento de rocas), Loma Coba en el distrito de Arraiján, Miraflores en Bethania, Nueva Esperanza en Los Andes No.2, entre otras comunidades.
Las personas más afectadas por los derrumbes son aquellas de escasos recursos, quienes la mayoría de las veces improvisan sus viviendas en terrenos abandonados, por lo que no se puede construir poniendo en riesgo la vida.
Roberto Velásquez, director general de SINAPROC, también denunció que hay varias constructoras que otorgan los permisos correspondientes para construir en áreas inestables.
Debido a ello, debe haber una política de urbanismo bien establecida con un tema de gestión de riesgo, para evitar las constantes inconvenientes que se dan en materia de impacto ambiental.
En esta temporada lluviosa, muchos son los riesgos para los residentes en estas zonas, por ello el SINAPROC hace un llamado para que estén pendientes y sigan las instrucciones de seguridad de la institución.
Velásquez señaló que en caso de cualquier anormalidad, como la caída de rocas o piedras pequeñas de las colinas donde están ubicadas las viviendas, deben tomar las medidas de precaución, ya que son los primeros indicios de desprendimientos.
Pero, las residencias que están construidas cerca de ríos y quebradas por lo que tampoco se salvan de la furia de la naturaleza, por estar ubicadas en zonas propensas a peligros de inundaciones.
El director del SINAPROC indica que no existe una reglamentación muy establecida por parte de instituciones, que ponga un alto a las empresas constructoras para levantar proyectos sobre áreas sensitivas como ríos y quebradas.
Tanto la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) como el Municipio de Panamá tienen algunas regulaciones, pero no se hace énfasis en las mismas, por lo que están devastando las riberas de los ríos.
Esto produce alteraciones en los cauces, causando pérdidas lamentables como la sucedida el pasado 17 de septiembre del 2004 en el río Cabra, cuando la corriente arrasó con todo lo que encontraba a su paso, llevándose vidas humanas.
Velásquez hace un llamado de conciencia a la comunidad para que tome las precauciones necesarias y no arroje basura a los ríos y quebradas, que es los que causa las inundaciones en la ciudad de Panamá y en el interior de la república.
El Ministerio de Vivienda (MIVI) en conjunto con el Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC), presentará a la Asamblea Nacional un anteproyecto de ley urbanística para frenar la construcción desordenada no solo el área de San Miguelito, sino en la ciudad de Panamá.
El SINAPROC está colocando letreros en algunos lugares, donde se notifica a las personas que son áreas que no pueden ser habitadas, por la fragilidad de la tierra.
SINAPROC coordina con ANAM y con la Empresa de Transmisión Eléctrica S.A. (ETESA), la implementación de sistemas de alerta temprana, con la colocación de equipos de telemetría, el cual permitirá la evacuación de las personas de las riberas de los ríos.
El Ministerio de Obras Públicas (MOP) realiza un programa de dragado de ríos y quebradas. Mientras que el Despacho de la Primera Dama implementó el "tour de la lluvia" como una medida extra de crear conciencia en la población.