Una falsa alarma de bomba en las instalaciones de la Cervecería Nacional interrumpió por algunas horas de ayer las actividades de esa empresa, cuyos funcionarios fueron obligados, por el personal de la Policía Nacional, a desalojar el lugar en medio de tensión y sobresaltos.
Después de requisar por más de una hora la empresa, unidades de la Policía Nacional - entrenada para detectar explosivos - descartaron la existencia de cualquier riesgo contra la seguridad del personal.
Al margen de esta situación, directivos de la empresa tomaron las medidas necesarias para proteger a los empleados y vecinos del área, a fin de minimizar cualquier efecto de la posible amenaza.
En las últimas semanas, se ha repetido la misma situación en la Universidad de Panamá, Corte Suprema de Justicia y en la Asamblea Nacional, donde los trabajadores han salido de las entidades "por seguridad", aunque casi todos estaban convencidos de que se trataba de una falsa alarma.
Las autoridades iniciaron las investigaciones del caso.