Así lo revelaron ayer a ACAN-EFE funcionarios de varias entidades del Estado tras una ceremonia oficial, donde lanzaron una campaña de radio, prensa y televisión contra la explotación sexual en el Día Internacional de la No Violencia contra la Mujer.
Los funcionarios fundamentaron sus declaraciones en un estudio llevado a cabo por el Programa Internacional para la Erradicación del Trabajo Infantil (IPEC), de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
El estudio al que tuvo acceso ACAN-EFE precisa que en este "sub-mundo" el 61% de los hombres en Panamá que paga "servicios sexuales" de menores tiene edades entre los 22 y 29 años y el 85% es de nacionalidad panameña.
Las víctimas, de acuerdo con el documento, indicaron que los "clientes-explotadores" les buscaban principalmente en las calles, pero además, en un importante 38% de los casos, también existieron intermediarios.
El IPEC considera que existe el delito de ESC cuando una persona menor de 18 años es sometida a relaciones sexuales remuneradas, usada en la producción y divulgación de material pornográfico y para espectáculos sexuales, tanto públicos como privados.
Las políticas sociales deficientes, la pobreza, la falta de controles migratorios, la violencia doméstica, el abuso sexual previo, la deserción escolar, la adicción a las drogas y la permanencia en las calles llevan irremediablemente a la ESC.
Dicho estudio, revela que la mayoría de las menores fueron reclutadas para el comercio sexual cuando tenía entre 9 y 14 años de edad, siendo el 43% inducido por un amigo y el resto víctima de la pobreza y la ignorancia.
"Cerca de la mitad de las víctimas se fugaron de su casa por maltrato o abuso sexual, lo que las colocó en situación de vulnerabilidad en la calle, siendo que además el 20% declaró haberse iniciado en la drogadicción y el alcoholismo".
La explotación sexual comercial es un flagelo que puede afectar a cualquier persona menor de edad sin distingo de sexo, raza, edad o clase social, porque la existencia de la explotación no depende de la situación del menor de edad, "sino de la demanda del mercado", dice el informe.
Sobre la situación familiar, se encontró que el 49% de las víctimas vivía con su familia, mientras que el 51% lo hacía con otras personas.