La palabra "francmasonería" procede de la etimología del francés franc, que significa "francés", mientras que masón se refiere a "albañil", es decir albañil francés. Los masones consideran que sus orígenes provienen de la comunidad de albañiles dirigidos por Hiram de Tira que construyó el Templo de Salomón.
La masonería surgió en 1717 y a través de los años ha sufrido transformaciones y seguido diferentes corrientes.
Se le atribuyen la totalidad de las revoluciones burguesas del siglo XIX. Su máximo exponente en esa época fue Napoleón Bonaparte, quien fue designado gran maestre.
Creen en un Dios único, al que denominan "El gran arquitecto del universo", al servicio de la humanidad y la fraternidad universal.
Se autodefinen como adogmáticos, libre pensadores, tolerantes, soberanos y democráticos.
A través de la historia han sido perseguidos, al punto que fueron proscritos por Adolfo Hitler, Benito Musolini, Francisco Franco y Stalin.