A casi una semana de que iniciaran las clases en la Universidad de Panamá, Albert Sánchez, damnificado del incendio de Curundú, no ha podido matricularse.
En medio de la tragedia que lo dejó sin hogar y por asuntos económicos, hasta ayer seguía a la espera de recolectar el dinero para inscribirse en el quinto año de Medicina.
Afortunadamente, luego de que Panamá América diera a conocer su caso, el panorama de Albert dejó de ser tan sombrío.
La ayuda no se ha hecho esperar para este joven que sueña con ser médico y que vio cómo el fuego provocado por pandillas de Curundú, consumió sus textos y materiales comprados con tanto sacrificio.
Donantes anónimos le hicieron llegar a Albert este martes, a través de este medio, ayuda económica para que continúe sus estudios. Fue un día provechoso para él, pues se reunió además con algunos médicos que desean ayudarlo y se espera que hoy pueda entrevistarse con otras personas que le han ofrecido, desinteresadamente, su apoyo.
La mayoría de los jóvenes del área se quedaba apenas con un tercer año.
Que viajaran a Panamá representaba también un peligro para las costumbres de los indígenas, que "se iban de nuestra tierra y no regresaban más".
En Cartí se vive del turismo, por lo que este bachiller los capacitará para que se incremente la actividad.
Allá en Cartí conocimos a Enith Espino, una joven profesora de Español, procedente de Guararé, provincia de los Santos.
Ella dejó su pueblo porque cree en este nuevo proyecto educativo.
Aunque tiene pocos días en la comunidad y le ha ido bien, es difícil adaptarse a las costumbres y a estar lejos de la familia.
Sin embargo, confía en que el segundo ciclo que se habilitó ayer será muy productivo para la región.
El horario nocturno permitirá que muchos trabajen de día y estudien de noche para graduarse en dos años.
Por otro lado, el ministro de Educación participó de un consejo consultivo en el corregimiento de Miguel de La Borda, distrito de Donoso, en Colón.
En esta reunión, los representantes de los diversos corregimientos del sector dieron a conocer las necesidades más apremiantes con relación en materia de educación.
Las peticiones en esa región coincidían. Hay necesidad de reparar las escuelas, pues muchas de ellas sufrieron daños por las inundaciones del 2006.
A la solicitud, Cañizales prometió mejoras, al tiempo que indicó que ya están llegando los materiales para la reparación de los planteles.
Se utilizarán fondos del Fondo de Equidad y Calidad de la Educación (FECE).
Los padres de familia y docentes aseguraron que se mantendrán pendientes.