Alberto Motta, uno de los más destacados empresarios y hombres de negocio de nuestro país, recibirá hoy la primera investidura en el grado de doctor "Honoris Causa", que otorga una universidad estatal panameña.
Se trata de la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP), que marcando un hito, ha instituido este galardón para reconocerle a una persona su trayectoria y ejecutoria, correspondiéndole a un panameño ser designado para recibir tan alta distinción.
En la primera ceremonia de investidura, a efectuarse en el edificio No.1 del campus Víctor Levi Sasso, se hará un especial reconocimiento al señor Alberto C. Motta por su destacada actuación en beneficio de Panamá.
El rector de la UTP, Salvador Rodríguez, dijo que este es un grado honorífico doctoral que se otorga para reconocer a una persona de una excelente trayectoria o de muchas ejecutorias.
Explicó que Motta es un empresario exitoso que ha colaborado mucho con la educación de este país y para la UTP es una distinción otorgar este grado a un panameño como él.
El rector señaló que la selección de la persona a la que se le otorga la distinción lleva un proceso muy elaborado. Corresponde a las unidades o facultades proponer al Consejo Académico, que es el máximo órgano de gobierno de la universidad, los nombres para el otorgamiento de este grado.
Luego que la facultad propone al candidato, el rector nombra una comisión accidental que evalúa la hoja de méritos de esta persona y emite un informe, en el que se da una opinión favorable o desfavorable sobre la solicitud que hace la facultad.
En este caso, la Facultad de Ingeniería Mecánica postuló a Alberto Motta, pues el empresario ha contribuido mucho con las carreras en el área de aviación, a través de la Compañía Panameña de Aviación (COPA).
Destacó que la UTP tiene un reglamento que establece que sólo se puede otorgar una distinción al año.
En 11 años de experiencia a Pérez le tocado oír y ver de todo, por lo que advierte que en aquello de "locura temporal" hay que hilar fino.
Deben estudiarse, en ese caso, consideraciones como las características del delito y si hubo ganancia secundaria, es decir, beneficio material o emocional.
Pérez es cuidadoso, no obstante, dijo claramente que quien escoge la víctima, el momento y la forma de operar "es un individuo que no tiene problemas mentales".
En la carrera médica de Nilda Santamaría, psiquiatra general y subespecialista psiquiatría infantil no ha habido un semana en la que no atienda un caso de abuso sexual a un menor. "Es realmente impresionante", dijo con tono de evidente preocupación a El Panamá América.
Los abusadores actúan premeditadamente, tan es así que la galena describe a sujetos que optan por "tocamientos o coitos no orales ni genitales para no dejar evidencias".
Lo cierto es que las alertas pueden ser dadas "cuando un niño es un buen estudiante y de momento su rendimiento empieza a bajar, igualmente si el niño rechaza lo que antes le producía alegría como salir con determinada persona o tal vez si se resiste a ser acostado para examinarlo o tiene las piernas muy tensas como tratando de proteger sus partes íntimas", es entonces cuando deben tomarse cartas en el asunto e investigar.