Cerca de cinco estudiantes se desmayaron y el resto tuvo que esperar por muchas horas para recibir el cheque de su beca en la ciudad David, Chiriquí.
Entre reclamos y alborotos de los padres de familia reclamaban más orden en las afueras del gimnasio, donde por segunda vez las autoridades del IFARHU decidieron entregar las ayudas económicas.
El tumulto que se aglomeraba en las puertas metálicas de la infraestructura deportiva era controlado por la Policía Nacional, que solo dejaba entrar periódicamente un pequeño grupo de estudiantes, sin sus padres de familia.
Pero la mayor queja es el atropello hacia los estudiantes, por la forma que les han puesto ahora para poder cobrar la beca, dijo un padre de familia que viajó con su hijo desde el corregimiento de San Pablo.
Otra señora reclamaba por el calor insoportable. “Mi hija se desmayó hace como una hora y me dijo la muchacha de la Cruz Roja que se le subió la presión por la poca ventilación en el recinto.