La decisión del alcalde de Atalaya, José Valdés, de proceder judicialmente y cobrar impuestos por la construcción del nuevo hospital de la provincia de Veraguas es considerado un "boicot", sostuvo Julio Martínez, presidente del comité pro hospital.
Según Martínez ya existe un convenio con el Ministerio de Salud (MINSA), para la cancelación de los 152 mil dólares que se deben pagar a dicho municipio, el cual debe ser respetado y no se debe pensar en tomar acciones como la antes descrita.
Martínez calificó el hecho como un "sabotaje pleno", ya que la construcción está en un 98%, y de la parte de equipo se sabe que gran parte de éste se encuentra rumbo a Panamá.
Dijo además que no se deben tener estas actitudes hacia una obra que el pueblo está esperando con tantas ansias, sobre todo porque tanto el gobierno como oposición son partícipes de la obra que se gestó en el gobierno anterior.
Para el directivo del comité antes mencionado, el alcalde Valdés tiene todo el derecho de gestionar dichos pagos, sin embargo, también debe considerar los acuerdos que se han establecido previamente en torno al caso.
La fuente también indicó que en el arreglo al que se llegó, se establecieron una serie de condiciones por medio de las cuales el MINSA pagaría estos dineros a la comunidad, mediante servicios ampliados de ayuda en salud.
Con este arreglo quedaba establecido que no se dejarían de pagar estos impuestos, ya que existe un compromiso que debe ser cumplido por ambas partes, acotó Martínez.
Por su parte el alcalde, Valdés manifestó que hasta el momento, no se ha visto por parte del MINSA la intención de cumplir con lo pautado, razón por la que tomó tal determinación, la cual a su juicio, no busca entorpecer los trabajos, sino hacer valer la autonomía municipal.