La alcaldesa del Municipio de Colón, Matilde Rosales de Ardines, reasumió ayer su cargo luego que el fiscal auxiliar, Carlos Augusto Herrera, ordenara levantar las medidas cautelares en su contra y dejara sin efecto su separación del cargo.
Herrera reveló que ejecutó la medida después de la decisión de la Corte Suprema de Justicia que establece que el fiscal auxiliar no tiene facultad para ordenar el arresto de los funcionarios de elección popular y declarara ilegal la medida de casa por cárcel y separación del cargo ordenada contra varios concejales colonenses.
Dijo que acató en todas sus partes el fallo de la Corte, pero advirtió que continuará con las investigaciones, ya que dentro del expediente seguido a los concejales y a la alcaldesa existen claros indicios de la comisión de una serie de delitos en la emisión de bonos por un monto de B/.300 millones.
También apuntó que todos los concejales pueden volver a sus cargos, sin embargo, la investigación en su contra continuará en una de las fiscalías anticorrupción.
Las investigaciones hechas por la fiscalía obligaron a la aplicación de medidas cautelares contra 11 de los 14 concejales del Municipio de Colón, que se presentaron a declarar voluntariamente.
Sin embargo, otros concejales nunca comparecieron a rendir declaración ante ese despacho, a pesar de las solicitudes hechas y de haberse girado órdenes de conducción contra todos los ediles de Colón.
La investigación contra los concejales y la alcaldesa de Colón se inició cuando agentes del FBI en Estados Unidos solicitaron información a la Embajada de Panamá en ese país sobre una emisión de bonos por B/.300 millones que intentaban ser colocados en el mercado bursátil norteamericano.
Luego de esta alerta, el fraude se desmoronó y se estableció que las empresas Trident Plus y Constructora Rivera fueron las que negociaron la emisión y colocación de los bonos con la ayuda de los concejales colonenses.
La alcaldesa de Colón reasumió su cargo después de cuatro meses de separación y en sus primeras declaraciones afirmó que actuó de buena fe en el escándalo registrado por la emisión de los bonos por B/.300 millones.
Rosales de Ardines recibió las llaves de su despacho del alcalde encargado, Jorge Bordanea.