La Alcaldía de Panamá y la empresa Equipamiento Urbano de Panamá S.A. (EUPAN), presentaron ayer a la presidenta de la República, Mireya Moscoso, y a los medios de comunicación social el nuevo mobiliario urbano que se instalará en el distrito capital.
Con esta presentación se dan por iniciados los trabajos de cambio de la cara de la capital panameña, que incluyen la instalación de 800 modernas paradas de buses, 800 marquesinas, 500 puestos de buhonería, 750 bancas, 4 mil basureros y 25 relojes.
El alcalde Juan Carlos Navarro indicó que este proyecto representa una inversión de 10 millones de balboas para la ciudad y generará 150 nuevas plazas de trabajo de forma directa y otras 150 de manera indirecta.
Por su parte, el representante de la empresa EUPAN, Antonio Martínez, manifestó que el objetivo de la compañía es cumplir con el compromiso adquirido con la Alcaldía de Panamá.
Mientras tanto, la presidenta Moscoso reveló que el mejoramiento del aspecto que ofrece la capital era un anhelo esperado por los panameños y que hoy se hace realidad.
"Sin duda uno de los graves problemas que afecta la capital y que se repite en muchos sitios del país, corresponde a las paradas del transporte público y a los letreros de anuncios publicitarios, los que muchas veces contaminan la visión de las personas", añadió.
Acotó que habría que ver qué tanta validez tienen los diplomas expedidos por una escuela que no cuenta con personaría jurídica y donde la calidad de los profesores se ha desmejorado.
"Allí hay gente trabajando como profesor y no tiene ni siquiera un diploma que lo acredite como maestro" acotó Díaz de Nicolás. Cabe destacar que en la Academia Nueva Esperanza se imparten clases desde preescolar hasta sexto año, con bachilleres en Ciencias, Letras y Comercio con especialización en Secretariado Bilingüe. Se enseña Francés e Inglés.
El problema que hoy enfrenta la Academia Bilingüe Nueva Esperanza tuvo su génesis hace quince años, cuando se iniciaron los problemas económicos. No obstante, se agravó con la muerte de su fundadora, la pastora Juana Monasterio de Nicolás.
Juana Monasterio de Nicolás fundó en 1977 la Iglesia Pentecostés Bethel y cuatro años más tarde la Academia Bilingüe Nueva Esperanza, pero con su fallecimiento en marzo del año 2000 y ante la crisis de la falta de liquidez económica, surgieron los problemas internos dentro de la iglesia.
Amenazas, denuncias por robo y hasta acusaciones por actos libidinosos entre los representantes de la familia Nicolás y miembros de la iglesia que la abandonaron y que trabajan en el colegio, no se hicieron esperar.
Mientras los detractores de los Nicolás señalan que se quieren apoderar de todo, ellos (los Nicolás) se defienden y señalan que son una familia de siervos de Dios, amparados en lo que dice la Biblia "Tú y tu casa serán salvos".
Es precisamente esa polémica que mantiene en vilo a la academia, esperando la decisión de que la CSS la termine de liquidar o que el juzgado dieciséis del ramo civil se pronuncie al respecto.
Pero ¿cómo es que en tanto tiempo no se le pagó las prestaciones laborales ni las cuotas obrero patronales a los empleados de la academia?.
Iris Díaz de Nicolás, abogada y nuera de Aurelio Nicolás, explicó que la junta directiva no sabía de los manejos financieros porque delegó esas funciones a otros miembros de la iglesia.
La abogada mostró un documento fechado el 7 de septiembre del 2000, del Centro de Recepción de Denuncias de la PTJ de San Miguelito, en donde el Sr. Aurelio Nicolás acusaba a la administradora económica, Soledad Robinson (su hijastra), de apropiación indebida de fondos, igualmente señalaba como sus cómplices a los co pastores de la iglesia Guillermo Jemmott y Edgar Moulton.
A partir del año 2001 empezaron las denuncias y las negaciones de parte y parte a hacer uso de las instalaciones que comparten en común la Academia Bilingüe Nueva Esperanza y la Iglesia Pentecostés Bethel.
Hoy a los administrativos, profesores y estudiantes no se les permite utilizar la servidumbre de la iglesia como paso hacia el plantel, colocándoles guardias de seguridad de una empresa privada.
Según la apoderada de la familia Nicolás, los guardias fueron colocados porque la iglesia había sufrido tres robos y daños a la propiedad en los últimos dos años. Según dijo, los ladrones entraron por el techo de la academia. Cabe señalar que de parte y parte ya se han dado más de 16 actos de denuncias y demandas.
El Panamá América pudo comprobar al momento de redactar esta información, que en la Academia Nueva Esperanza se continúa promoviendo la matrícula de primaria, a un costo de B/. 133.00 y una mensualidad de B/. 60.00.